Un grupo de 80 miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos pidió al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) extender el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos de El Salvador, cuyo beneficio está previsto para finalizar el 9 de septiembre de 2026.
La solicitud fue encabezada por el congresista James P. McGovern, demócrata de Massachusetts, quien junto con los otros legisladores envió una carta al secretario del DHS, Markwayne Mullin, en la que argumentan que las condiciones en El Salvador todavía justifican mantener la protección migratoria.
De acuerdo con la oficina de McGovern, los 80 integrantes del Congreso que respaldaron la carta son demócratas. La petición no fue presentada como una iniciativa bipartidista.
Steve Cohen, entre los congresistas vinculados al tema
Para la comunidad de Memphis, la discusión tiene un componente local. El congresista Steve Cohen, demócrata por Tennessee, representa el 9.º Distrito Congresional, que incluye Memphis y Shelby County.
Cohen tiene además antecedentes de apoyo a la continuidad del TPS. En 2018, su nombre apareció entre los miembros del Congreso que solicitaron al gobierno federal reconsiderar la terminación del TPS para ciudadanos de El Salvador, Honduras y Haití. Aquella iniciativa sí contó con participación de legisladores de ambos partidos.
La solicitud actual de 2026, sin embargo, es diferente: la oficina de McGovern la identifica como una carta respaldada por 80 miembros de la Cámara, todos demócratas.
Los legisladores sostienen que El Salvador continúa enfrentando condiciones que dificultarían el regreso de cientos de miles de personas que han vivido durante años en Estados Unidos.
Según la carta, más de 200,000 salvadoreños cuentan actualmente con TPS en Estados Unidos. Los congresistas también señalan que más de 150,000 niños ciudadanos estadounidenses tienen al menos un padre beneficiario del programa.
La carta menciona preocupaciones relacionadas con derechos humanos, condiciones económicas y la capacidad de El Salvador para recibir de manera adecuada a quienes pudieran ser obligados a regresar.
Los legisladores también argumentan que muchos beneficiarios han construido sus vidas en Estados Unidos durante décadas. La oficina de McGovern señala que aproximadamente 90% de los beneficiarios salvadoreños de TPS participan en la fuerza laboral y que contribuyen con miles de millones de dólares a la economía estadounidense y en impuestos.
La petición de los congresistas no significa que el TPS haya sido renovado.
La solicitud busca que el Departamento de Seguridad Nacional extienda la designación antes de la fecha actualmente prevista para su terminación, el 9 de septiembre de 2026.
Hasta ahora, la información pública revisada no permite atribuir una posición específica a los congresistas republicanos de Tennessee sobre esta solicitud de 2026. Por ello, no sería correcto afirmar que los republicanos del estado apoyan o se oponen a la extensión sin declaraciones o documentos que lo demuestren.
El caso de Cohen sí tiene un antecedente claro. En 2018 participó en una iniciativa relacionada con el TPS para salvadoreños y otros beneficiarios, en una acción que entonces fue respaldada por legisladores demócratas y republicanos.
La decisión sobre el futuro del TPS salvadoreño corresponde ahora al gobierno federal.






