“Estoy triste porque ICE se llevó a mi mamá”.
Con esas palabras, una niña llegó este martes ante el Concejo Municipal de Memphis para hablar de lo que ocurrió con su familia después de la redada de ICE en el club El Corralón, en Berclair.
Su madre fue una de las personas detenidas durante el operativo del 30 de agosto. Durante su intervención, la menor dijo que espera que su mamá esté bien y que la quiere mucho.
También señaló que su madre ya fue deportada a Honduras.
El testimonio ocurrió más de dos semanas después de una operación que terminó con 121 personas detenidas, de acuerdo con la cifra posteriormente informada por el Departamento de Seguridad Nacional.
La redada se realizó mientras la Oficina de Investigaciones de Tennessee investigaba El Corralón por posibles actividades relacionadas con apuestas ilegales y tráfico de drogas.
Dos órdenes de registro relacionadas con esa investigación identifican al establecimiento como objetivo de las autoridades estatales. Una de ellas menciona a dos personas, entre ellas Marco Urbina, quien permanece bajo custodia federal y enfrenta un cargo por reingreso ilegal a Estados Unidos.
Sin embargo, para las familias que acudieron al Concejo, la discusión ahora va más allá de la investigación que originó el operativo.
El centro de sus reclamos son las consecuencias que las detenciones han dejado en sus hogares.
Durante los comentarios públicos, activistas y residentes pidieron a los funcionarios escuchar los testimonios de las personas afectadas.
“Cada vez que este gobierno se niega a reconocer las atrocidades que ocurren en nuestras calles, está silenciando la voz del público”, dijo Eunice García.
García también cuestionó que la seguridad pública pueda terminar generando temor entre residentes de determinados vecindarios.
Organizaciones comunitarias afirmaron durante la reunión que al menos 15 niños perdieron a uno de sus padres como consecuencia de las detenciones relacionadas con la redada.

El dato fue presentado por los activistas durante el turno de comentarios públicos y se suma a los testimonios de familiares que han comenzado a hacerse públicos después del operativo.
La historia de la niña que habló ante el Concejo puso rostro a una de esas familias.
Mientras las autoridades mantienen que la operación estuvo relacionada con una investigación criminal y con acciones de control migratorio, las familias afectadas están planteando otra parte de la historia: qué sucede con los hijos y familiares que quedan atrás cuando una persona es detenida y posteriormente deportada.
Esa es ahora una de las preguntas que queda sobre la mesa del Concejo Municipal de Memphis.


