El proyecto para instalar en Nashville un centro nacional de apoyo a las operaciones de inmigración de ICE comienza a generar oposición entre residentes, mientras todavía existen preguntas sobre su ubicación exacta, el alcance de sus funciones y la capacidad que tendría el gobierno local para intervenir.
Decenas de personas acudieron el martes a una reunión del Consejo Metropolitano de Nashville para expresar su preocupación por la instalación, que forma parte de un contrato federal de hasta $63 millones otorgado a Koniag Government Services.
El centro no fue sometido a votación durante la reunión. Sin embargo, el tema tomó protagonismo durante el período de comentarios públicos, donde residentes y activistas pidieron a los concejales conocer más detalles y analizar las posibles consecuencias para la comunidad inmigrante.
De acuerdo con documentos federales relacionados con el contrato, la empresa tendría a su cargo servicios de apoyo para las operaciones de cumplimiento y deportación de las autoridades migratorias.
La operación estaría disponible 24 horas al día, los siete días de la semana, y funcionaría como un punto de coordinación para agencias policiales de distintas partes del país que trabajan con autoridades federales de inmigración.
La documentación establece que el centro podría recibir entre 6,000 y 7,000 consultas diarias de organismos encargados de hacer cumplir la ley.
Entre las funciones descritas también aparece el suministro de información y recursos a agencias locales para ayudar a localizar a menores inmigrantes.
Esto ha provocado preocupación entre algunos residentes, particularmente por la posibilidad de que la instalación facilite una mayor coordinación entre autoridades locales y federales en asuntos migratorios.
Uno de los aspectos que todavía genera preguntas es el lugar donde funcionará el centro.
Los documentos federales inicialmente identificaban a Adams, Tennessee, como el sitio de ejecución del contrato. Posteriormente, esa información fue modificada para señalar a Nashville, específicamente un código postal correspondiente al área de Donelson.
Hasta ahora, no se ha revelado públicamente la dirección exacta.
La empresa contratada tampoco ha ofrecido públicamente detalles sobre la ubicación. ICE, por su parte, se ha negado a responder preguntas específicas sobre el sitio alegando razones de seguridad.
Durante la reunión del Consejo Metropolitano, varios residentes expresaron su oposición al proyecto.
Alexandra Van Zeelandt dijo que la comunidad está preocupada por un sistema que, según su opinión, podría afectar a familias inmigrantes y aumentar la vigilancia sobre determinados sectores de la población.
Jennifer Berry, quien se identificó como educadora, también habló sobre el impacto que el temor a ICE puede tener en los niños y las familias de Nashville.
“No necesitan que normalicemos la vigilancia, la sospecha y la idea de que algunas familias merecen menos seguridad y vigilancia que otras”, afirmó Berry.
Las declaraciones forman parte de la oposición expresada durante la reunión y reflejan la preocupación de algunos residentes; no constituyen una determinación del Consejo Metropolitano sobre el proyecto.
Además de la ubicación, existe otra interrogante importante: ¿qué puede hacer Nashville para impedir o modificar un proyecto federal de esta naturaleza?
Hasta el momento no existe una decisión del Consejo Metropolitano para detener el centro y tampoco está claro qué autoridad legal tendría el gobierno local para hacerlo.
La oficina del alcalde Freddie O’Connell había indicado previamente que estaba tratando de obtener información más clara sobre los planes.
Mientras tanto, la discusión ocurre en un contexto de mayor cooperación entre autoridades locales y federales en materia migratoria, particularmente alrededor de los acuerdos conocidos como 287(g).
Para los opositores, el centro representa una nueva pieza dentro de esa infraestructura.
Para las autoridades federales y la empresa contratada, el objetivo descrito en los documentos es proporcionar apoyo operativo para las agencias que participan en el cumplimiento de las leyes migratorias.
Por ahora, Nashville no ha votado sobre el proyecto y la dirección exacta del centro continúa sin hacerse pública.
Lo que sí quedó claro durante la reunión es que existe una parte de la comunidad que exige respuestas antes de que la instalación comience a operar.
Fuente original: Tennessee Lookout. Información basada en documentos federales y declaraciones recogidas durante la reunión del Consejo Metropolitano de Nashville.


