Un poderoso sismo de magnitud 7,4 sacudió este lunes el occidente de Colombia, dejando decenas de personas muertas, cientos de heridos y graves daños materiales en varias ciudades del país.
El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, aproximadamente 280 kilómetros al oeste de Bogotá. El movimiento se registró alrededor de las 7:34 de la mañana y fue sentido con fuerza en distintas regiones de Colombia, así como en zonas de países vecinos.
El balance de víctimas continuaba aumentando mientras los equipos de emergencia avanzaban con las labores de búsqueda y rescate. Reportes actualizados sitúan la cifra en al menos 77 muertos, aunque otros informes elevaban el número a 80. Las autoridades advirtieron que el saldo podría cambiar a medida que se tenga acceso a las zonas más afectadas.
El Servicio Geológico Colombiano señaló que se trata del terremoto más fuerte registrado en el país en aproximadamente una década. El movimiento provocó el colapso de estructuras, daños en viviendas y edificios públicos, además de cortes y afectaciones en distintos servicios.
Pereira, Cali y otras ciudades entre las más afectadas
Una de las zonas que reportó mayores consecuencias fue el departamento de Risaralda, particularmente la ciudad de Pereira, donde se registraron decenas de víctimas y el colapso de estructuras.
En imágenes difundidas después del terremoto se observan edificios afectados y personas huyendo de las zonas donde continuaban cayendo escombros.
También se reportaron daños importantes en Cali, Manizales, Quibdó y Buenaventura. En Cali, las autoridades informaron sobre estructuras colapsadas y personas que quedaron atrapadas, mientras que en Manizales resultó afectada parte de la catedral de la ciudad.
En Quibdó, capital del Chocó y una de las ciudades más cercanas al epicentro, las autoridades confirmaron personas heridas y daños estructurales en varios edificios.
Activan equipos de rescate
Ante la magnitud de la emergencia, las autoridades colombianas desplegaron equipos de rescate y personal especializado hacia las zonas afectadas.
Bogotá y Medellín también enviaron personal de emergencia para apoyar las labores de búsqueda y rescate, mientras las autoridades realizan evaluaciones de edificios, carreteras y otras infraestructuras.
Varios aeropuertos del occidente del país suspendieron temporalmente sus operaciones para realizar inspecciones de seguridad debido a posibles daños en sus instalaciones.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo recientemente, convocó a las autoridades de emergencia y ordenó establecer un centro de coordinación para atender la crisis y organizar las labores de rescate y asistencia a las comunidades afectadas.
El terremoto también fue sentido en países vecinos, entre ellos Ecuador, Venezuela y Panamá, aunque las principales afectaciones se concentran en el occidente colombiano.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y evaluación de daños mientras se registran réplicas y continúa aumentando el balance de víctimas.






