Lo que parecía una renovación rutinaria de licencia de conducir se ha convertido en un dolor de cabeza para varios residentes de Mississippi. Algunos ciudadanos aseguran que sus identificaciones están siendo rechazadas como “inválidas” en los puntos de control de la TSA y en establecimientos comerciales donde los documentos deben ser escaneados.
Uno de los casos es el de Dennis Scheiwe, quien enfrentó el problema mientras viajaba desde el aeropuerto de Jackson en enero pasado. Scheiwe había renovado su licencia de conducir en mayo del año anterior y jamás imaginó que tendría dificultades para abordar un vuelo.
“La escaneó de nuevo. Me dijo que no era válida. Le dije: ‘Bueno, ¿podría intentarlo un par de veces más? Es una licencia nueva. No debería haber ningún problema’. Lo intentó otra vez y me respondió: ‘Es inválida, señor’”, relató Scheiwe.
El hombre dijo que la situación fue mucho más que una simple molestia.
“Fue bastante aterrador porque de pronto me encuentro sin una identificación válida para demostrar quién soy. Y eso no es bueno”, expresó.
Aunque finalmente la TSA le permitió continuar con su viaje, el incidente le dejó preocupación suficiente como para pedirle a su esposa que llevara su pasaporte al vuelo de regreso. Sin embargo, la licencia volvió a fallar cuando intentó regresar.
El problema no terminó ahí.
Al día siguiente, Scheiwe compró una nueva licencia. Más tarde, al intentar adquirir un boleto de lotería instantánea para colocarlo dentro de una tarjeta de cumpleaños, el sistema volvió a rechazar el documento.
“Intenté escanearlo varias veces y no funcionaba. Fui al mostrador para que una empleada me ayudara. Ella también lo intentó al menos diez veces y no funcionó. Me dijo: ‘Este problema ha afectado a varias personas; las máquinas de lotería no están leyendo algunas licencias’”, contó.
La situación comenzó a llamar más la atención luego de que la representante estatal Jill Ford publicara un mensaje en Facebook buscando información de otros posibles afectados. Decenas de personas respondieron relatando experiencias similares.
“En cuanto leí los comentarios, entendí que todo estaba relacionado”, dijo D.I. Smith, otro residente afectado.
Smith explicó que intentó agregar su licencia a la aplicación Mississippi Mobile ID, pero tampoco tuvo éxito.
“El sistema te pide tomar una foto del frente y luego del reverso de la licencia. El escáner detecta el código de barras, pero no logra procesarlo”, señaló.
Muchos de los comentarios publicados en la página de Ford coinciden en un detalle: la mayoría obtuvo una nueva licencia durante el año pasado. Algunos usuarios también aseguran haber tenido problemas para verificar su edad o identidad en comercios donde utilizan escáneres electrónicos.
Mientras crece la preocupación, el Departamento de Seguridad Pública de Mississippi informó que ya se comunicó con la TSA y considera que el problema podría originarse en el sistema utilizado por la agencia federal, lo que requeriría una actualización tecnológica.
Las autoridades estatales dijeron además que desconocían que el problema también estuviera ocurriendo en negocios y otros establecimientos, pero confirmaron que ya investigan los reportes.
Por su parte, un portavoz de la TSA emitió la siguiente declaración:
“La Administración de Seguridad del Transporte notificó a la Autoridad del Aeropuerto Municipal de Jackson sobre problemas que afectan el escaneo de algunas licencias de conducir de Mississippi en los puntos de control de seguridad. La TSA trabaja activamente para resolver el problema, mientras la JMAA mantiene comunicación constante con la agencia para minimizar inconvenientes a los viajeros en el Aeropuerto Internacional Jackson-Medgar Wiley Evers”.
La TSA agregó que, hasta el momento, no se han reportado problemas mayores relacionados con viajes, aunque recomendó a los pasajeros llegar con tiempo adicional y portar documentos alternativos de identificación válidos.
Para muchos residentes, la inquietud permanece. Porque en tiempos donde casi todo depende de un código escaneable, una licencia que no funciona puede convertirse en algo más serio que un simple error tecnológico.






