TENNESSEE — La sección estatal de la NAACP solicitó a un panel judicial federal que suspenda temporalmente la implementación del nuevo mapa de distritos congresionales de Tennessee mientras continúa el proceso legal para impugnarlo.
La petición fue presentada el mismo día en que el Partido Demócrata retiró su demanda contra el nuevo mapa de distritos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en Tennessee.
En su moción, la NAACP argumenta que el plan de redistribución electoral viola las Enmiendas 14 y 15 de la Constitución de Estados Unidos y constituye una discriminación racial intencional que diluye el poder político de los votantes afroamericanos en Memphis.
“En Memphis y en todo el condado de Shelby, hemos construido generaciones de activismo, organización y poder cívico”, expresó Gloria Sweet-Love, presidenta de la NAACP de Tennessee. “Este mapa intencionalmente discriminatorio busca destruir todo eso, dividiéndonos y debilitando nuestra voz en las urnas”.
La disputa surge después de que la Legislatura de Tennessee, controlada por los republicanos, aprobara un nuevo mapa congresional tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en el caso Louisiana v. Callais. Según los demandantes, esa decisión debilitó ciertas protecciones de la Ley de Derechos Electorales y abrió la puerta a nuevos cambios en los distritos electorales.
El nuevo mapa divide a Memphis y al condado de Shelby entre tres distritos congresionales distintos. De acuerdo con análisis citados por Tennessee Lookout, la medida favorece políticamente a los republicanos al fragmentar el principal bastión demócrata del estado.
Memphis alberga la mayor población afroamericana de Tennessee y, bajo el mapa adoptado en 2022, era el único distrito congresional del estado con mayoría de minorías. Aunque ese distrito no fue creado específicamente bajo la Ley de Derechos Electorales, durante anteriores ciclos de redistribución los legisladores evitaron dividirlo debido a preocupaciones legales relacionadas con la representación de las minorías.
Durante el debate legislativo sobre el nuevo mapa, varios republicanos sostuvieron que el objetivo era obtener una ventaja partidista y no discriminar a los votantes por motivos raciales.
La redistribución de distritos electorales se ha convertido en un tema de disputa política en varios estados del país. Tanto republicanos como demócratas han impulsado cambios en los mapas electorales con el objetivo de fortalecer sus posiciones en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
En Tennessee, el presidente Donald Trump obtuvo aproximadamente el 64% de los votos en las elecciones de 2024, mientras que los republicanos controlan actualmente ocho de los nueve escaños del estado en la Cámara de Representantes federal.
La demanda federal de la NAACP fue consolidada con una acción legal presentada por la Liga de Mujeres Votantes. Ambas forman parte de los litigios que continúan pendientes contra el nuevo mapa congresional.
Además, sigue activa una demanda presentada por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), que también sostiene que el mapa es discriminatorio y vulnera los derechos de representación de los votantes afectados.





