WASHINGTON — La batalla por el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos comienza a tomar forma de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre, y los demócratas aseguran que existe una oportunidad real de recuperar la mayoría.
La disputa tiene una particularidad para Tennessee: Justin J. Pearson, representante estatal por Memphis, fue incluido entre los nuevos candidatos respaldados por el Comité de Campaña Demócrata para el Congreso (DCCC) dentro de su programa “De Rojo a Azul”, una estrategia dirigida a competir en distritos donde los republicanos han mantenido una posición dominante.
La inclusión de Pearson coloca a Memphis dentro de una campaña nacional en la que los demócratas buscan cambiar el equilibrio de poder en Washington.
Suzan DelBene, presidenta del DCCC, sostuvo que el partido tiene el impulso suficiente para recuperar la Cámara y planteó algunas de las prioridades que los demócratas impulsarían si vuelven a controlar ese órgano legislativo.
Entre ellas mencionó la guerra en Irán, el costo de la atención médica y una mayor supervisión sobre la administración federal.
DelBene también aseguró que los demócratas están observando inversiones millonarias de grupos republicanos en distritos que tradicionalmente han votado por candidatos de ese partido.
A su juicio, ese gasto refleja una preocupación republicana por mantener algunos de esos territorios.
Los republicanos tienen una lectura diferente.
Richard Hudson, presidente del Comité Nacional Republicano del Congreso, afirmó que sus candidatos están a la ofensiva y defendió como principales argumentos de campaña la reducción de impuestos, la seguridad de la frontera y una economía que beneficie a las familias trabajadoras.
La importancia de estas elecciones está en la estrecha diferencia que actualmente existe entre ambos partidos.
La Cámara cuenta con 218 republicanos y 214 demócratas, además de un representante independiente que anteriormente fue republicano y dos vacantes.
Para controlar la Cámara se necesitan 218 escaños.
Eso significa que una variación relativamente pequeña en un grupo de distritos competitivos podría cambiar el control del Congreso.
Las proyecciones de Cook Political Report muestran precisamente ese escenario.
El análisis clasifica 197 distritos como sólidamente o probablemente demócratas y 195 como sólidamente o probablemente republicanos. Los otros 43 son considerados determinantes para definir quién tendrá la mayoría.
De esos distritos competitivos, 22 permanecen indecisos, mientras que 11 muestran una inclinación demócrata y 10 una tendencia republicana.
Dentro de ese panorama aparece Memphis.
El DCCC incorporó seis nuevos candidatos a su programa “De Rojo a Azul”, elevando a 46 el número de contiendas que el comité está siguiendo dentro de esta estrategia.
Entre los nuevos nombres está Justin J. Pearson, cuya candidatura podría convertir al distrito que representa a Memphis en uno de los puntos de atención de la campaña demócrata en Tennessee.
La decisión también muestra el interés del partido por ampliar el mapa electoral y competir en lugares donde los republicanos han tenido ventaja.
Aunque los dirigentes demócratas hablan de un impulso favorable, las elecciones todavía están abiertas.
Erin Covey, editora de la Cámara de Representantes de Cook Political Report, estima que los demócratas podrían terminar con entre 220 y 230 escaños.
Ese escenario les daría la mayoría, aunque una victoria cercana a los 220 representantes significaría un margen relativamente reducido.
Covey también advirtió que el número de distritos verdaderamente competitivos es menor que en otros ciclos electorales, lo que limita la cantidad de escaños que los demócratas podrían recuperar.
Por ahora, las proyecciones muestran una ruta posible hacia la mayoría, pero el resultado dependerá de un grupo relativamente pequeño de distritos.
Para Memphis, la candidatura de Pearson agrega una dimensión local a una batalla nacional que podría determinar quién controla la Cámara durante los próximos dos años.
La pregunta será si el impulso que los demócratas aseguran tener logra traducirse en los 218 escaños necesarios para recuperar el poder legislativo.


