La escala de las operaciones migratorias de Estados Unidos continúa aumentando. Tom Homan, encargado de la política migratoria de la Casa Blanca, afirmó que ICE ha realizado alrededor de 200,000 arrestos durante los últimos cuatro meses, una cifra que utilizó para defender el ritmo de las operaciones de la agencia.
La declaración fue realizada durante una entrevista con CBS News, en la que Homan también fue cuestionado sobre uno de los aspectos más discutidos de la actual política migratoria: si las operaciones de ICE están concentradas exclusivamente en personas con antecedentes penales.
La respuesta del funcionario dejó claro que no todos los detenidos tienen antecedentes criminales.
Homan reconoció que poco menos de la mitad de las personas arrestadas no son consideradas criminales, aunque sostuvo que la prioridad de ICE continúa siendo localizar a personas que, según la administración, representan una amenaza para la seguridad pública o nacional.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la diferencia entre tener antecedentes penales y estar sujeto a una acción migratoria.
Homan explicó que una persona que no tenga una condena criminal puede ser detenida si existe una orden final de deportación u otra base legal relacionada con su situación migratoria.
También señaló que pueden producirse detenciones adicionales cuando los agentes llegan a un lugar buscando a una persona específica y encuentran a otros individuos que también se encuentran sujetos a las leyes migratorias.
De esta manera, la estrategia que describe Homan no se limita exclusivamente a personas condenadas por delitos.
La propia administración ha defendido este enfoque como una política dirigida a determinados objetivos, mientras que las operaciones han generado cuestionamientos precisamente por el alcance que pueden tener sobre personas sin antecedentes penales.
Homan atribuyó el aumento de las detenciones a varios factores, entre ellos mayores recursos, nuevas contrataciones, tecnología y el uso de información para localizar a las personas que ICE busca detener.
De acuerdo con su explicación, junio registró en ese momento un máximo histórico de arrestos para la agencia. Julio habría superado esa cifra y agosto volvió a establecer otro récord.
El funcionario sostuvo además que septiembre mantuvo un nivel elevado de operaciones y aseguró que ese mes podría haber establecido un récord de deportaciones.
Es importante distinguir ambos datos: arrestar a una persona no significa que su deportación ocurra inmediatamente.
Según explicó Homan, los procesos judiciales, las órdenes de los tribunales, las demandas y las dificultades para que algunos países reciban a sus ciudadanos pueden prolongar el tiempo entre una detención y una eventual deportación.
Durante la entrevista, Homan fue cuestionado sobre el alcance de la política para las personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización migratoria.
El funcionario respondió que una persona que se encuentre en esa situación y sea localizada por agentes de ICE puede ser arrestada.
Esa afirmación amplía el foco más allá de quienes tienen antecedentes criminales y ayuda a explicar por qué las operaciones migratorias pueden alcanzar a personas que no han sido condenadas por delitos.
El planteamiento también tiene especial relevancia para comunidades donde conviven personas con diferentes situaciones migratorias dentro de una misma familia.
La entrevista también abordó varios incidentes recientes relacionados con agentes federales de inmigración, incluidos casos en los que se ha cuestionado la actuación de los agentes.
Homan defendió la estrategia y aseguró que ICE trabaja con información previa sobre las personas que busca, incluyendo datos sobre sus antecedentes migratorios y penales.
Al mismo tiempo, reconoció que pueden producirse errores dentro de una agencia que cuenta con decenas de miles de empleados y afirmó que los agentes que actúen de manera inapropiada o inconstitucional deben responder por sus acciones.
Los 200,000 arrestos mencionados por Homan representan, de confirmarse mediante los datos oficiales correspondientes, una dimensión significativa de la actual campaña de aplicación de las leyes migratorias.
Pero la cifra por sí sola no cuenta toda la historia.
También será necesario observar quiénes están siendo detenidos, cuántos tienen antecedentes penales, cuántos cuentan con órdenes finales de deportación, cuánto tiempo permanecen bajo custodia y cuántos terminan siendo expulsados del país.
Esos datos permitirán entender con mayor precisión cómo se está aplicando en la práctica la política migratoria de la administración Trump y cuál es su alcance sobre las comunidades inmigrantes en Estados Unidos.
Memphis Noticias continuará dando seguimiento a estas cifras y a su impacto en Tennessee y particularmente en la comunidad inmigrante de Memphis.


