WASHINGTON — Una denuncia presentada por un exfuncionario de la Oficina de Responsabilidad Profesional de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) pone bajo escrutinio el proceso utilizado por la agencia para contratar a miles de nuevos agentes durante la expansión de sus operaciones migratorias.
El informante, cuya identidad fue censurada en la denuncia, advirtió en agosto de 2025 ante la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que algunos candidatos habrían recibido ofertas definitivas de empleo antes de completar verificaciones básicas de seguridad.
Entre los procedimientos que, según la denuncia, no siempre se habían completado antes de realizar las contrataciones estaban la toma y revisión de huellas dactilares, la verificación de identidad y las comprobaciones de crédito.
El señalamiento adquiere relevancia debido al rápido crecimiento de ICE. La agencia informó que contrató alrededor de 12,000 nuevos oficiales en menos de un año, como parte de una expansión financiada con nuevos recursos federales destinados a incrementar las operaciones de arresto y deportación.
El denunciante era un funcionario de carrera que supervisaba procesos relacionados con las verificaciones de antecedentes. De acuerdo con los documentos citados por medios nacionales, advirtió que el cambio en los procedimientos representaba una reducción sin precedentes de los controles utilizados para determinar la idoneidad de los nuevos empleados.
La preocupación central no era únicamente la rapidez de las contrataciones, sino el hecho de que algunos candidatos pudieran avanzar hacia la capacitación y el empleo mientras todavía estaban pendientes controles considerados básicos dentro del proceso de selección.
Antes de la expansión, las verificaciones preliminares podían incluir la revisión de huellas, formularios de seguridad y bases de datos policiales. Posteriormente se realizaban investigaciones de antecedentes más completas.
El exfuncionario sostuvo que acelerar estos procedimientos podría incrementar los riesgos de que personas no adecuadamente examinadas obtuvieran acceso a instalaciones, sistemas y funciones sensibles dentro del gobierno federal.
La denuncia no significa que todos los nuevos agentes hayan sido contratados sin completar sus antecedentes ni establece, por sí sola, que personas no calificadas hayan ingresado a ICE.
La agencia ha señalado que continúa siguiendo los procedimientos correspondientes de investigación de antecedentes y que algunos empleados pueden comenzar determinadas etapas de capacitación mientras se completan investigaciones más amplias. Además, ICE posteriormente anunció cambios en la capacitación de sus nuevos agentes.
El caso, sin embargo, ha provocado preguntas sobre cómo se manejó la contratación masiva y si la presión por aumentar rápidamente el número de agentes llevó a modificar controles que anteriormente se realizaban antes de emitir una oferta definitiva.
La denuncia fue presentada ante el Inspector General del DHS en agosto de 2025 y posteriormente el funcionario fue entrevistado por investigadores. Las preocupaciones planteadas forman parte de una revisión sobre las prácticas de contratación y verificación de antecedentes de ICE.
Por ahora, una de las principales interrogantes es cuántos empleados avanzaron en el proceso de contratación antes de completar las verificaciones preliminares y si alguno de esos casos terminó representando un riesgo para las operaciones de la agencia.
La información disponible hasta ahora describe acusaciones de un denunciante interno, no una conclusión definitiva de que ICE haya contratado masivamente a agentes sin ningún tipo de investigación de antecedentes. Será la revisión del Inspector General la que determine el alcance de las irregularidades señaladas.


