Llenar el tanque este Labor Day cuesta más que nunca para los conductores en Estados Unidos.
El precio promedio nacional de la gasolina regular alcanzó este lunes $4.15 por galón, convirtiéndose en el nivel más alto registrado para el feriado de Labor Day, de acuerdo con datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
El promedio nacional se ubicó exactamente en $4.1505 por galón este 7 de septiembre. Un año atrás, el precio era de aproximadamente $3.19, lo que representa un incremento cercano a un dólar por galón en solo 12 meses.
El nuevo récord supera ampliamente la marca anterior para Labor Day, de $3.82 por galón, registrada en 2012. AAA había advertido desde la semana pasada que el feriado de este año estaba encaminado a establecer un nuevo récord.
Detrás del aumento está, principalmente, el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales.
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha afectado el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. La reducción del tránsito por esa zona ha aumentado la preocupación sobre el suministro global y ha presionado al alza el precio del crudo.
Este lunes, el petróleo Brent se negociaba cerca de los $97 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, rondaba los $92.
La diferencia frente a los precios registrados antes del conflicto es considerable. El Brent se encontraba alrededor de los $72.48 por barril, mientras el WTI se movía aproximadamente entre $59.83 y $64.37.
La tensión en Medio Oriente continúa afectando los mercados energéticos. Reportes recientes indican que el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz se ha reducido considerablemente debido a la escalada militar.
Pero el conflicto internacional no es el único factor.
Las refinerías estadounidenses también enfrentan dificultades para mantener el suministro de combustibles mientras trabajan cerca de su capacidad máxima. El calor extremo, posibles amenazas de huracanes y problemas en otras refinerías internacionales han añadido presión al mercado.
A esto se suman interrupciones en instalaciones de refinación en otras partes del mundo, lo que aumenta la competencia por los combustibles disponibles y puede elevar los márgenes de las refinerías estadounidenses.
El resultado termina llegando directamente al consumidor: un aumento en el costo de llenar el tanque y, eventualmente, mayores costos para transportar mercancías y servicios.
El vínculo entre el petróleo y la gasolina es directo.
Una parte importante del costo final de cada galón corresponde al petróleo utilizado para producir el combustible. Cuando las refinerías deben pagar más por el crudo, ese aumento termina reflejándose en el precio de la gasolina.
Por eso, aunque el precio que paga un conductor en una estación depende también de impuestos, distribución, refinación y otros factores, el costo del petróleo continúa siendo uno de los principales componentes del precio final.
El impacto tampoco es igual en todo el país.
De acuerdo con AAA, varios estados del oeste mantienen algunos de los precios más elevados. En lugares como Washington, Oregón, California, Nevada, Arizona, Utah, Idaho y Montana, los precios pueden superar los $5 por galón.
Mientras tanto, el promedio nacional continúa alejándose del nivel registrado hace un año.
El precio actual también se mantiene por debajo del récord histórico nacional de gasolina registrado en junio de 2022, cuando el promedio llegó a $5.02 por galón. Sin embargo, para un feriado como Labor Day, el nivel actual no tiene precedent
Esa es precisamente la pregunta que muchos conductores se hacen.
El secretario de Energía, Chris Wright, ha reconocido la presión que enfrentan los consumidores, aunque no ha ofrecido una fecha concreta para una reducción significativa de los precios.
La administración estadounidense sostiene que está tomando medidas para aumentar la disponibilidad de combustible y reducir los costos. Wright también ha señalado que una disminución de la demanda después de la temporada de viajes de verano podría ayudar a aliviar los precios.
Sin embargo, mientras continúe la incertidumbre alrededor del estrecho de Ormuz y permanezcan elevados los precios del petróleo, el alivio en las estaciones de servicio dependerá en buena medida de lo que ocurra en los mercados internacionales.
Por ahora, millones de conductores enfrentan una realidad poco común para un Labor Day: pagar más de $4 por cada galón de gasolina mientras el conflicto en Medio Oriente continúa presionando el mercado energético mundial.


