Cuando todo parecía estar definido y la ejecución estaba a pocas horas de realizarse, un tribunal federal decidió detener temporalmente el procedimiento contra Christa Pike, la mujer condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer en 1996.
Un panel del Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito de Estados Unidos concedió este miércoles una suspensión de última hora, luego de que los abogados de Pike presentaran un nuevo argumento relacionado con el historial de abuso sexual y maltrato que sufrió durante su infancia.
La decisión cambia nuevamente el rumbo de un caso que durante décadas ha pasado por diferentes tribunales y que parecía haber llegado a su etapa final.
Las principales vías de apelación de Pike ya habían sido rechazadas.
La Corte Suprema de Estados Unidos había negado una solicitud de la defensa la noche del martes, mientras que anteriormente la Corte Suprema de Tennessee y el gobernador Bill Lee habían permitido que el proceso para ejecutar la sentencia continuara.
Pero la defensa presentó un nuevo planteamiento ante el Sexto Circuito.
No se trató de una nueva petición de hábeas corpus. Los abogados argumentaron que el propio Estado había cambiado recientemente su posición respecto al abuso que Pike sufrió cuando era niña.
Durante años, según el argumento de la defensa, el Estado había cuestionado la credibilidad de Pike cuando hablaba de ese abuso. Ahora, sin embargo, Tennessee ha reconocido en procedimientos judiciales que Pike sufrió experiencias graves de abuso.
La defensa sostiene que ese cambio es importante porque podría afectar las bases sobre las cuales se desarrollaron los procesos judiciales que terminaron con su condena a muerte.
El argumento tomó fuerza después de una audiencia especial celebrada en agosto.
Durante esa audiencia, un abogado que representaba al Estado dijo que Tennessee no estaba cuestionando las experiencias traumáticas sufridas por Pike.
“El estado no discute las cosas terribles que sufrió la señorita Pike”, dijo el abogado. También expresó que quienes estaban en la sala seguramente hubieran deseado que esas experiencias nunca le hubieran ocurrido.
Para el panel del Sexto Circuito, esa cuestión merece ser revisada antes de permitir que la ejecución continúe.
Por esa razón, los jueces decidieron conceder la suspensión.
La oficina del fiscal general de Tennessee, Jonathan Skrmetti, respondió rápidamente a la decisión y anunció que buscará revertir la suspensión.
El Estado sostiene que continuará defendiendo la sentencia de muerte impuesta a Pike y pidió a la Corte Suprema de Estados Unidos que intervenga para permitir que la ejecución siga adelante.
La fiscalía general también señaló que este tipo de argumentos de último momento son frecuentes en casos de pena capital, particularmente después de décadas de litigios.
La decisión del Sexto Circuito no elimina la condena de Pike ni significa que haya sido declarada inocente.
Lo que hizo el tribunal fue detener temporalmente la ejecución para revisar el nuevo argumento presentado por sus abogados.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido cuando ambas eran adolescentes.
De haberse ejecutado este miércoles, Pike se habría convertido en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años.
Por ahora, la ejecución queda en pausa mientras continúa la batalla legal.
El próximo movimiento dependerá de los tribunales federales y de la respuesta que dé la Corte Suprema de Estados Unidos a la petición del Estado para levantar la suspensión.


