Durante casi cuatro décadas, un cuerpo recuperado del río Misisipi permaneció sin identidad. Ahora, una investigación basada en pruebas de ADN permitió finalmente determinar que se trataba de Kevin Eugene Sander, un hombre de Scott City, Missouri, que desapareció en 1988.
La Oficina del Sheriff del Condado de Crittenden informó que los restos fueron identificados después de una coincidencia genética y una segunda prueba de ADN que confirmó la identidad.
Sander tenía 34 años cuando cayó por la borda de una barcaza al río Misisipi cerca de Dyersburg, Tennessee, en 1988. Su cuerpo fue encontrado aproximadamente 95 millas al sur de Dyersburg, en el condado de Crittenden, Arkansas.
El 9 de abril de 1988, un pescador reportó haber encontrado un cuerpo flotando en el río Misisipi, cerca de Walls, Mississippi.
Las autoridades del condado de Crittenden recuperaron los restos y los entregaron posteriormente a la Oficina del Médico Forense de Arkansas, en Little Rock.
La causa de muerte fue determinada como ahogamiento, sin evidencia de traumatismo.
Pero durante los siguientes 38 años, las autoridades no pudieron establecer quién era la víctima.
El avance llegó décadas después, cuando una posible coincidencia de ADN permitió establecer una conexión con la familia de Sander.
Según los investigadores, uno de los hermanos de Sander había proporcionado voluntariamente años atrás una muestra de ADN a un servicio de genealogía.
Esa información terminó vinculándose con los registros de ADN utilizados en la investigación.
A partir de esa pista, investigadores del condado de Crittenden viajaron a Missouri para obtener nuevas muestras de familiares.
El 29 de julio de 2026, el capitán Chelsey Stafford obtuvo voluntariamente muestras de ADN de dos hermanos de la posible víctima y las envió al Laboratorio Estatal de Criminalística de Arkansas.
El 18 de septiembre de 2026, los resultados confirmaron la identidad de los restos como Kevin Eugene Sander.
El dato exacto es de 38 años, desde el hallazgo de los restos en abril de 1988 hasta la confirmación de la identidad en septiembre de 2026. Por eso, medios locales han descrito el caso como una identificación ocurrida “casi 40 años después”.
Los restos de Sander serán cremados y entregados a su familia, según las autoridades.
Para sus familiares, la identificación pone fin a décadas de incertidumbre sobre lo ocurrido después de su desaparición.
El caso también demuestra cómo las herramientas modernas de análisis genético pueden aportar nuevas pistas en investigaciones que permanecieron sin resolver durante décadas.
La Oficina del Sheriff del Condado de Crittenden reconoció especialmente el trabajo de la capitana Chelsey Stafford y de Samantha Smith, coordinadora de casos sin resolver del Laboratorio Estatal de Criminalística de Arkansas, quienes participaron en el proceso que permitió confirmar la identidad.
Después de 38 años, Kevin Eugene Sander dejó de ser un hombre sin identificar en los registros de un caso antiguo y volvió a tener un nombre para su familia.


