El respaldo que Donald Trump logró entre los votantes latinos en las elecciones de 2024 comienza a mostrar señales de desgaste.
Una nueva encuesta de NBC News/Telemundo revela un cambio importante en las preferencias de este electorado, impulsado principalmente por el descontento con el costo de vida, la situación económica y las políticas migratorias de la administración Trump.
El dato más significativo es la aprobación presidencial: solo 27% de los votantes latinos aprueba actualmente la gestión de Trump, mientras una mayoría expresa una opinión negativa sobre su desempeño en varios de los principales temas evaluados.
Pero el cambio no se limita a la imagen del presidente.
De cara a las elecciones de medio término de noviembre, 59% de los votantes latinos dice preferir un Congreso controlado por los demócratas, frente a 35% que prefiere a los republicanos.
La diferencia de 24 puntos representa un cambio considerable respecto al escenario registrado durante el ciclo electoral de 2024.
Más allá de las diferencias partidistas, la economía aparece como una de las principales razones detrás del cambio.
Para 33% de los votantes latinos, la inflación y el costo de vida son el problema más importante. Si se suman quienes lo consideran el segundo tema más importante, la cifra alcanza 52%.
Además, 63% afirma que los ingresos de su familia no están aumentando al mismo ritmo que el costo de vida.
La percepción sobre Trump también se ha deteriorado en este terreno. El 78% desaprueba su manejo del costo de vida y el 74% desaprueba su gestión de la economía.
El cambio es especialmente notable cuando se compara con 2024.
Hace dos años, los votantes latinos daban a Trump una ligera ventaja sobre los demócratas en cuanto a quién podía manejar mejor la economía. Ahora, los demócratas tienen una ventaja de 21 puntos en ese tema.
La encuesta muestra que las deportaciones y las operaciones migratorias están teniendo un impacto importante dentro de la comunidad latina.
69% desaprueba la manera en que Trump está manejando la inmigración y aproximadamente dos de cada tres consideran que sus políticas de deportación han ido demasiado lejos.
Sin embargo, los resultados muestran una diferencia importante en las posiciones sobre deportación.
Mientras 83% respalda la deportación de inmigrantes indocumentados que hayan cometido delitos graves, solamente 37% apoya deportar a todos los inmigrantes indocumentados.
La distinción es relevante porque indica que existe respaldo entre los votantes latinos para determinadas medidas de seguridad y control migratorio, pero también existe una resistencia considerable a una política de deportaciones generalizadas.
La encuesta encontró además que las acciones de ICE están influyendo en la vida cotidiana de una parte de la comunidad.
31% de los encuestados afirma que ellos o alguien cercano ha comenzado a portar documentos de identificación debido a la preocupación por las acciones de ICE.
Otro 27% asegura conocer a alguien que ha sido detenido o deportado por esa agencia durante los últimos dos años.
Aunque los números representan una oportunidad para los demócratas, la encuesta no muestra un entusiasmo generalizado hacia ese partido.
La imagen negativa del Partido Republicano llegó a 62% entre los votantes latinos, un aumento de 16 puntos respecto a 2024.
Pero el Partido Demócrata tampoco logró mejorar su percepción.
Actualmente, 42% de los votantes latinos tiene una opinión negativa de los demócratas, cuatro puntos más que hace dos años.
Esto significa que el cambio registrado en la intención de voto puede estar relacionado más con el rechazo a Trump y con las preocupaciones económicas que con una identificación renovada de los latinos con el Partido Demócrata.
Es una diferencia que podría resultar importante después de las elecciones de noviembre.
El voto latino representará una pieza importante en varios estados y distritos donde las elecciones pueden definirse por márgenes estrechos.
Texas, Florida, Nevada y otras regiones con grandes comunidades latinas podrían convertirse en escenarios particularmente relevantes.
Los republicanos habían convertido el crecimiento del respaldo latino a Trump en una de sus principales fortalezas electorales después de 2024. Ahora, algunos de esos distritos podrían volver a ser competitivos.
Los encuestadores que participaron en el estudio consideran que el electorado latino se encuentra entre los grupos más volátiles y advierten que el comportamiento observado en 2024 podría haber sido una excepción y no necesariamente una nueva realidad política permanente.
Los propios resultados respaldan esa cautela.
72% de los votantes latinos dice estar altamente interesado en las elecciones de noviembre, frente a 54% que expresaba ese nivel de interés en una encuesta similar de 2024.
Además, 62% afirma sentirse más motivado a votar este año que en elecciones anteriores de medio término.
Y para 54%, su voto busca enviar un mensaje de oposición a Trump.
Los números muestran un escenario favorable para los demócratas en el corto plazo, pero también dejan una advertencia.
El Partido Demócrata no ha recuperado completamente la confianza de los votantes latinos. Muchos de ellos continúan siendo independientes, mantienen posiciones conservadoras en algunos temas y no necesariamente se identifican con ninguno de los dos partidos.
Por eso, el cambio actual podría representar más un voto de rechazo a Trump y a determinadas políticas republicanasque un regreso definitivo del electorado latino al Partido Demócrata.
La elección de noviembre permitirá medir si esta tendencia se convierte en votos reales.
Después vendrá una pregunta todavía más importante: si los demócratas quieren conservar ese respaldo en 2028, tendrán que ofrecer algo más que oposición a Trump.
Para los republicanos, el desafío es igualmente claro: recuperar la confianza de un electorado que ayudó a fortalecer su posición en 2024, pero que ahora está mostrando señales de querer tomar una dirección diferente.


