El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) dejó de mostrar en su sistema público de localización a miles de inmigrantes detenidos que tienen órdenes finales de deportación, según una investigación de Associated Press.
De acuerdo con tres funcionarios actuales y exempleados de ICE consultados bajo condición de anonimato, el cambio comenzó el 15 de septiembre, cuando la agencia retiró del sistema en línea los registros de miles de personas bajo su custodia.
La situación fue detectada por abogados que intentaron localizar a sus clientes y descubrieron que ya no aparecían en el sistema. La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) también alertó a sus miembros sobre el cambio.
El Online Detainee Locator System, conocido como ODLS, fue creado por ICE en 2010 para permitir que familiares, abogados y otras personas pudieran conocer dónde se encontraba alguien bajo custodia migratoria.
Aunque el sistema ya ha sido cuestionado durante años por contener información incompleta o tardar en actualizarse, abogados consultados por AP señalan que la eliminación específica de personas con órdenes finales de deportación representa una situación diferente.
Uno de los principales problemas es que los detenidos pueden ser trasladados entre diferentes centros antes de ser deportados.
Sin información sobre su ubicación, los familiares pueden no saber dónde se encuentra la persona y los abogados pueden enfrentar mayores dificultades para comunicarse con sus clientes.
Greg Chen, director sénior de relaciones gubernamentales de AILA, señaló que algunos familiares incluso podrían pensar que su ser querido ya fue deportado cuando en realidad continúa bajo custodia en otro lugar.
¿Tener una orden final significa que ya no existen opciones legales?
No necesariamente.
Una orden final de expulsión generalmente significa que un juez de inmigración ordenó la deportación y que la decisión no fue apelada dentro del plazo correspondiente o fue confirmada posteriormente.
Sin embargo, abogados de inmigración señalan que, dependiendo de las circunstancias de cada caso, todavía pueden existir mecanismos legales para intentar reabrir un proceso, cuestionar una detención o solicitar la intervención de un tribunal federal.
Precisamente por eso, conocer la ubicación del detenido puede ser fundamental para que un abogado pueda comunicarse con su cliente y actuar ante una situación urgente.
Los datos de ICE obtenidos por el Deportation Data Project, de UC Berkeley y UCLA, indican que aproximadamente 16,000 personas ingresadas a centros de detención de ICE durante julio tenían órdenes finales de expulsión.
Esa cifra representó más de un tercio de las detenciones registradas durante ese mes, según los datos citados en la investigación.
A principios de julio, los centros de detención de ICE albergaban a más de 65,000 personas, de acuerdo con la información citada por AP.
No todos los detenidos con órdenes finales necesariamente han desaparecido del localizador. Según las fuentes consultadas, existen instalaciones donde jueces federales han ordenado a ICE mantener la información disponible debido a litigios relacionados con las condiciones de detención y el acceso a los detenidos.
Atenas Burrola Estrada, subdirectora de programas del Centro Amica para los Derechos de los Inmigrantes, dijo que los clientes de su organización que tenían órdenes finales dejaron de aparecer en el sistema, incluyendo 17 personasidentificadas hasta el lunes.
Entre los casos señalados también están ocho hombres de origen somalí detenidos en la base militar estadounidense de Guantánamo, Cuba, según una abogada de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
Los abogados sostienen que, en determinadas circunstancias, no poder localizar a un detenido puede dificultar que una defensa llegue a tiempo ante un tribunal.
ICE no anunció públicamente el cambio y, al ser consultada por Associated Press, no confirmó ni negó específicamenteque hubiera retirado del sistema a los detenidos con órdenes finales de deportación.
La agencia señaló que está dando prioridad a las personas que tienen órdenes definitivas de expulsión.
El Departamento de Seguridad Nacional, del cual depende ICE, sostiene que las personas sujetas a órdenes finales ya han pasado por el proceso legal correspondiente.
Sin embargo, organizaciones y abogados de inmigración señalan que una orden final no elimina necesariamente todas las vías legales disponibles en un caso.
La información disponible deja varias preguntas abiertas: cuántas personas fueron retiradas exactamente del sistema, cuál es el criterio utilizado por ICE para eliminarlas y cómo podrán los abogados y familiares localizar rápidamente a un detenido cuando exista una emergencia legal.
Por ahora, el cambio tampoco ha sido anunciado públicamente por ICE, mientras abogados continúan reportando casos de personas que dejaron de aparecer en el sistema de localización.
Para las familias de inmigrantes detenidos, el principal problema es que una herramienta creada precisamente para conocer el paradero de una persona bajo custodia federal ahora ofrece menos información en algunos de los casos más delicados: aquellos en los que existe una orden final de deportación.


