Para algunas familias inmigrantes de Tennessee, renovar la licencia de conducir se ha convertido en un obstáculo que amenaza su rutina y su estabilidad económica. Aunque cuentan con autorización federal para trabajar, el estado está rechazando documentos que antes aceptaba para completar el trámite.
La situación alcanza a personas que durante años han tenido licencia en Tennessee, incluidos beneficiarios de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, conocido como DACA. Ahora, el gobernador Bill Lee dice que busca conocer el alcance del problema y determinar si es necesario modificar la manera en que se están aplicando los requisitos.

Según un reportaje de Anita Wadhwani para Tennessee Lookout, con contribución del periodista Sam Stockard, Lee declaró el miércoles 28 de octubre que acababa de enterarse de la situación. El gobernador planteó que la interacción entre disposiciones estatales y federales podría estar generando consecuencias no previstas. Sin embargo, sus declaraciones no incluyeron una orden para detener las negativas ni un anuncio que resuelva los trámites pendientes.
El centro de la controversia es la tarjeta de autorización de empleo, también conocida como EAD o permiso de trabajo. Para los solicitantes afectados, presentar ese documento vigente ya no está siendo suficiente para obtener o renovar una licencia temporal.
El Departamento de Seguridad y Seguridad Nacional de Tennessee, responsable de emitir las licencias, sostiene en su sitio oficial que el permiso de trabajo acredita la autorización laboral, pero no establece por sí solo el estatus migratorio ni el periodo de estancia autorizado que exige el estado.
Jason Pack, portavoz de la dependencia, atribuyó el cambio a una disposición de una ley aprobada en 2025 cuyos requisitos relacionados con las licencias entraron en vigor el 1 de enero de 2026.
Abogados y defensores de los inmigrantes cuestionan, sin embargo, la interpretación que está haciendo el departamento. Señalan que las negativas comenzaron a presentarse en semanas recientes, aunque la disposición llevaba meses vigente. Tennessee Lookout documentó además que, hasta agosto, una página estatal todavía incluía los permisos de trabajo entre los documentos aceptados.
De acuerdo con la cobertura del medio, cientos de personas han enfrentado negativas y miles más podrían encontrar el mismo problema al renovar. Abogados y organizaciones señalan que, además de beneficiarios de DACA, algunos solicitantes de asilo también están siendo afectados. Estas cifras corresponden a los reportes recogidos por Tennessee Lookout, no a un balance oficial publicado por el estado.
La preocupación va más allá de un trámite. Quedarse sin una licencia vigente dificulta llegar al empleo, llevar a los hijos a la escuela y acudir a consultas médicas. El propio departamento advierte que, una vez vencida la licencia, su titular deja de estar autorizado para conducir y puede enfrentar sanciones si lo hace.
El representante John Ray Clemmons, presidente del Caucus Demócrata de la Cámara estatal, cuestionó la actuación del departamento y advirtió sobre las consecuencias para las familias y la economía. También pidió a los empresarios que respalden a los trabajadores afectados.
Hay una distinción fundamental para comprender el caso: tener un permiso de trabajo vigente y cumplir los requisitos estatales para una licencia son asuntos diferentes. La negativa de Tennessee a emitir una licencia no equivale, por sí misma, a la cancelación de la autorización federal de empleo.
Para quienes dependen de un vehículo para sostener a su familia, sigue pendiente la respuesta más urgente: qué documentación podrán presentar y si el estado cambiará el criterio que está aplicando. Al publicarse el reporte de Tennessee Lookout el 29 de octubre, el departamento no había aclarado si reconsideraría la medida.
Redacción de Memphis Noticias, con base en los reportajes de Anita Wadhwani para Tennessee Lookout, con contribución de Sam Stockard, e información oficial del Departamento de Seguridad y Seguridad Nacional de Tennessee.


