Las escuelas de Tennessee vivieron horas de tensión este lunes 11 de mayo, luego de una serie de amenazas de bomba y reportes de violencia que encendieron las alarmas en distintos condados. Detrás de todo, las autoridades confirmaron más tarde que se trató de una ola de llamadas falsas tipo swatting que obligó a activar protocolos de emergencia en múltiples campus.
El FBI en Nashville, junto a la Patrulla de Carreteras de Tennessee (THP), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y agencias locales, inició una investigación conjunta ante lo que describieron como un fenómeno en aumento a nivel nacional.
“Nos tomamos muy en serio las posibles amenazas falsas, ya que ponen en riesgo a personas inocentes”, recordó el FBI en un comunicado oficial.
A lo largo de la mañana, distintos sistemas escolares fueron ordenando cierres y confinamientos mientras la policía respondía a reportes que, con el paso de las horas, fueron considerados no creíbles.
En total, al menos nueve centros educativos fueron afectados, entre ellos escuelas en Jackson, Nashville, Franklin, Smyrna, La Vergne, Murfreesboro y Clarksville.
La Patrulla de Carreteras de Tennessee confirmó que, aunque cada llamada fue tratada como una posible amenaza real, hasta el momento no se encontraron evidencias de peligro dentro de los campus.
“Por el momento, se cree que estas llamadas son falsas alarmas; sin embargo, cada reporte se toma en serio y se investiga exhaustivamente para garantizar la seguridad de los estudiantes y el personal”, señaló la THP.
En Jackson, la escuela Jackson Central-Merry Early College High fue colocada en confinamiento luego de una llamada al 911 que reportó un acto de violencia y una amenaza de bomba.
La policía respondió de inmediato y, a las 10:20 de la mañana, no se habían encontrado personas heridas ni indicios de ataque.
“Los estudiantes están a salvo, localizados y actualmente resguardados en sus hogares”, informó el Departamento de Policía de Jackson.
Las autoridades realizaron inspecciones preventivas en el campus sin localizar objetos sospechosos ni personas no autorizadas.
En Franklin, la situación se extendió rápidamente. La Escuela Preparatoria Franklin y la Escuela Preparatoria Page fueron cerradas tras recibir amenazas de bomba casi consecutivas.
La Escuela Intermedia Page también fue colocada bajo resguardo debido a su cercanía.
En Antioch, Smyrna, La Vergne y Murfreesboro, varias escuelas secundarias activaron cierres preventivos ante la misma ola de reportes.
En el caso de Clarksville, el sistema escolar informó que, además de las amenazas, se investigaron reportes de actividad sospechosa, incluyendo “alguien golpeando puertas exteriores”.
El Departamento de Seguridad Nacional explicó que el swatting es una forma de llamada falsa realizada para provocar una respuesta policial masiva, generalmente con información inventada sobre tiroteos o explosivos.
En muchos casos, estas llamadas provienen de fuera del estado y buscan generar caos, miedo y movilización de unidades tácticas.
Las autoridades advirtieron que este tipo de acciones no solo saturan los sistemas de emergencia, sino que también ponen en riesgo directo a estudiantes, maestros y cuerpos policiales.
Durante todo el día, agentes del FBI, THP, DHS y departamentos locales acudieron a cada escuela afectada para descartar amenazas reales.
Hasta el cierre de esta edición, todas las escuelas que fueron cerradas o puestas en confinamiento habían levantado las medidas de seguridad tras confirmar que las amenazas eran falsas.
Las autoridades dejaron claro que la investigación sigue abierta y que se rastreará el origen de las llamadas.
“Cada incidente será investigado a fondo. La seguridad sigue siendo nuestra máxima prioridad”, reiteró la Patrulla de Carreteras de Tennessee.






