A menos de dos meses de las elecciones de medio término de noviembre, una denuncia interna del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) encendió nuevas alarmas sobre la implementación de un sistema federal destinado a verificar las boletas enviadas por correo.
El denunciante, cuya identidad permanece protegida y que está representado por la organización Whistleblower Aid, asegura que el USPS está desarrollando el nuevo sistema de manera acelerada, con pruebas insuficientes y bajo un calendario que no permitiría corregir adecuadamente sus posibles fallas antes de las elecciones.
La denuncia fue presentada públicamente por el senador demócrata Richard Blumenthal, de Connecticut, quien exigió explicaciones al director general del USPS, David Steiner.
Según el informe, el riesgo no sería únicamente técnico. El informante advierte que un error en el nuevo sistema podría terminar afectando a grandes cantidades de votantes que dependen del voto por correo.
El punto más delicado: un error podría afectar a todo un lote
El nuevo mecanismo contempla que los estados proporcionen información al Servicio Postal mediante un portal electrónico que será utilizado para verificar las boletas antes de que sean enviadas a los votantes.
Uno de los principales cuestionamientos del informante está relacionado con el sistema de códigos de barras.
De acuerdo con la denuncia, el sistema estaría diseñado bajo un criterio de cero por ciento de fallos. Esto significa que, si una boleta dentro de un lote presenta un problema durante el proceso de verificación, existe el riesgo de que todo el envío sea rechazado.
Por ejemplo, si un lote contiene 10,000 boletas y una de ellas presenta un código de barras que no puede ser leído o no coincide correctamente con la información proporcionada por el estado, el sistema podría rechazar el envío completo.
El informante advierte que errores de este tipo podrían ocurrir por situaciones tan comunes como cambios de domicilio o modificaciones en el nombre de un votante.
El temor expresado en la denuncia es que un problema tecnológico termine convirtiéndose en un problema electoral.
Un sistema construido en menos de tres meses
Otro de los cuestionamientos tiene que ver con la velocidad con la que se desarrolló el portal.
La oficina de Blumenthal señala que el USPS comenzó a construir el sistema alrededor del 15 de junio de 2026, con la intención de ponerlo en funcionamiento el 1 de septiembre.
Eso dejó al Servicio Postal con apenas unos meses para desarrollar, integrar y probar una plataforma que tendrá una función directamente relacionada con la entrega de boletas electorales.
Según el informante, proyectos tecnológicos de esta magnitud normalmente requieren entre nueve meses y un año o más para su desarrollo y depuración.
La denuncia sostiene además que diferentes equipos trabajaron de manera aislada y que no existían instrucciones escritas suficientemente claras sobre algunos requerimientos del proyecto.
El resultado, según el denunciante, fue un sistema que llegó a su fecha prevista de implementación sin haber pasado por pruebas suficientes.
La controversia no es solamente tecnológica
El conflicto también tiene una dimensión constitucional y judicial.
El presidente Donald Trump emitió en marzo una orden ejecutiva que ordenó cambios en el manejo federal del voto por correo. La nueva política contempla que los estados proporcionen al Servicio Postal información sobre los votantes que deben recibir determinadas boletas y establece nuevos requisitos para los sobres electorales.
La medida fue cuestionada por estados y organizaciones defensoras del derecho al voto, que argumentan que el gobierno federal estaría interfiriendo en una función que corresponde principalmente a los estados.
La jueza federal Indira Talwani, en Massachusetts, emitió órdenes para bloquear temporalmente la implementación de la política mientras continúa la batalla legal.
La administración Trump apeló esas decisiones y el caso continúa avanzando por los tribunales.
¿Continuó USPS trabajando pese a las órdenes judiciales?
Esta es una de las acusaciones más serias contenidas en la denuncia.
El informante sostiene que el Servicio Postal suspendió inicialmente el desarrollo del sistema después de una orden judicial, pero que posteriormente los trabajos fueron reanudados mientras las restricciones judiciales continuaban vigentes.
La propia oficina de Blumenthal pidió al USPS que explique si efectivamente continuó trabajando en el portal durante el periodo en que existían órdenes judiciales que limitaban su implementación.
El senador también solicitó que la agencia identifique quién ordenó continuar con los trabajos, qué empresas participaron en el desarrollo, cuándo se realizaron las actividades y qué medidas de prueba se han aplicado.
Hasta ahora, la denuncia no identifica públicamente a un funcionario específico como responsable de haber ordenado una violación de las órdenes judiciales.
Además, una distinción importante: una orden judicial ha frenado la implementación de la nueva política, mientras que una decisión posterior permitió que el USPS continuara ciertos trabajos de desarrollo del portal. Por eso, la situación legal sigue siendo objeto de disputa y no puede afirmarse simplemente que el sistema ya está operando a plena capacidad en todo el país.
Blumenthal exige respuestas antes de las elecciones
Ante la cercanía de las elecciones, Blumenthal pidió al USPS responder varias preguntas sobre el proyecto y entregar documentos relacionados con su desarrollo.
Entre las interrogantes está si se realizarán pruebas antes de su utilización, cómo se corregirán los llamados falsos positivos cuando el sistema identifica incorrectamente a un votante como no verificado y qué procedimiento existirá para solucionar esos errores.
También pidió información sobre las personas y empresas involucradas en el desarrollo del portal y sobre las comunicaciones internas relacionadas con sus posibles vulnerabilidades.
El plazo solicitado por el senador para recibir respuestas es el 4 de septiembre, mientras que algunos documentos fueron solicitados para el 8 de septiembre.
Lo que está en juego
La denuncia no demuestra que millones de votos serán rechazados ni que las elecciones de noviembre vayan a sufrir una interrupción. Esas son advertencias planteadas por un informante y todavía deben ser investigadas y contrastadas.
Pero el caso plantea una pregunta que difícilmente puede ignorarse a estas alturas del calendario electoral:
¿Está listo el Servicio Postal para implementar un sistema que podría determinar qué boletas llegan a los votantes, cuando el propio desarrollo del sistema está siendo cuestionado por falta de pruebas y por una batalla judicial que todavía no termina?
Mientras los tribunales deciden la legalidad de las nuevas reglas, el USPS enfrenta ahora presión del Congreso para explicar cómo se está construyendo el sistema y qué garantías existen para evitar que un error tecnológico termine afectando el derecho de los ciudadanos a recibir y emitir su voto.
Y con las elecciones de noviembre cada vez más cerca, el margen para corregir errores se reduce rápidamente.






