Una réplica de magnitud 4.7 sacudió el norte de Venezuela este viernes, mientras continúan las labores de rescate tras los devastadores terremotos registrados el miércoles. Las autoridades reportan más de 300 eventos sísmicos desde el inicio de la emergencia.
De acuerdo con los últimos reportes, 920 personas han fallecido, 172 permanecen atrapadas entre los escombros y 3,360 han resultado heridas, mientras miles continúan desaparecidas en las zonas más afectadas.
Los dos terremotos principales, de magnitud 7.2 y 7.5, estremecieron el centro de Venezuela el miércoles, provocando una de las peores tragedias naturales en la historia reciente del país.
Este viernes, brigadas de rescate mantienen una búsqueda contrarreloj para localizar personas con vida. Ante la falta de personal especializado, decenas de voluntarios se han sumado a las labores de remoción de escombros y rescate.
Especialistas advierten que el sistema de salud venezolano se encuentra colapsado y enfrenta una grave escasez de insumos médicos para atender a los miles de lesionados.
Equipos de rescate procedentes de Estados Unidos, Chile y otros países comenzaron a incorporarse a las operaciones humanitarias en las zonas afectadas.
Al mismo tiempo, venezolanos residentes en el extranjero organizan centros de acopio para enviar medicamentos, alimentos y artículos de primera necesidad, mientras miles de familias continúan sin poder comunicarse con sus seres queridos.
En respuesta a la emergencia, Estados Unidos autorizó este jueves determinadas transacciones con Venezuela, previamente restringidas por las sanciones, siempre que estén directamente relacionadas con las labores de ayuda y socorro por los terremotos.
El Palacio de Miraflores difundió este viernes una fotografía de una reunión entre la gobernante interina Delcy Rodríguezy el mayor general del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, Kevin J. Jarrard, celebrada en Caracas.
De acuerdo con la información difundida, el encuentro tuvo como propósito coordinar acciones de cooperación y asistencia humanitaria tras los dos sismos que devastaron amplias regiones del país.
Las próximas horas serán determinantes para los equipos de rescate, ya que disminuyen las posibilidades de encontrar sobrevivientes conforme avanza el tiempo desde el colapso de las estructuras.






