Una parada de tráfico puede durar minutos. Pero para algunas personas, esos minutos pueden convertirse en un momento de tensión, confusión… y hasta en un problema legal. Tennessee intenta cambiar esa realidad.
Una nueva ley aprobada en esta sesión legislativa permitirá que personas que tartamudean o que padecen trastornos de comunicación puedan alertar a los agentes sobre su condición antes de cualquier interacción. La medida amplía la conocida Ley de Carga Preciada de 2021, que ya permitía registrar condiciones médicas en el sistema estatal de vehículos, accesible para servicios de emergencia.
Ahora, la diferencia es clara: la comunicación también cuenta.
“El objetivo es apoyar a las personas que pueden presentar características diferentes a las que los agentes están acostumbrados”, explicó la senadora Raumesh Akbari, promotora de la iniciativa. “Queremos protegerlas, asegurarnos de que reciban un trato cuidadoso y evitar que la situación se complique innecesariamente”.
La idea no nació en un despacho. Llegó a través de una historia personal.
Akbari relata que recibió un correo de Michael Kidd-Gilchrist, exjugador de la NBA, quien ha vivido toda su vida con tartamudez.
“Me dijo: ‘He tartamudeado toda mi vida’”, contó la senadora. “No recibió atención hasta la universidad, y otros jóvenes no deberían pasar por lo mismo”.
Kidd-Gilchrist no solo compartió su experiencia. También impulsó cambios. En Kentucky logró una legislación similar y, desde su organización Change and Impact fundada en 2021, aboga por mayor comprensión y recursos.
“Creo que a veces la gente piensa que las personas que tartamudeamos somos tontas”, dijo. “Pero soy alguien que ha tenido éxito. Tengo una voz y una plataforma”.
Y esa voz hoy se traduce en ley.
La medida también responde a una preocupación real. Un reportaje de WSMV Investigates, titulado “El problema de la sobriedad”, documentó casos de personas con discapacidades que fueron acusadas de conducir bajo los efectos del alcohol… estando completamente sobrias.
El problema no era el alcohol. Era la percepción.
“Si alguien tartamudea o tiene dificultad para encontrar palabras, no se asumirá que está ebrio”, subrayó Akbari. “Esa es simplemente su forma natural de comunicarse”.
Para muchos, esto puede marcar la diferencia entre una advertencia y una acusación.
Quienes deseen registrarse deberán completar una solicitud y presentar un certificado médico ante el Departamento de Vehículos Motorizados (DMV). La información será privada y solo accesible para personal autorizado.
La ley fue firmada por el gobernador Bill Lee la semana pasada y entrará en vigor el 1 de julio.






