En un resultado que ha sacudido el tablero político de Florida, la demócrata Emily Gregory logró lo que muchos consideraban improbable: ganar en el corazón del territorio de Donald Trump.
La noche del martes, Gregory se impuso con el 51% de los votos frente al 49% del republicano Jon Maples, en una elección especial por el distrito 87 de la Cámara de Representantes de Florida. Con el 100% de los votos escrutados, la victoria fue confirmada por proyecciones de Associated Press.
No es un distrito cualquiera. Ahí se encuentra Mar-a-Lago, la residencia del presidente Trump, símbolo político y escenario de decisiones clave durante su segundo mandato. Un bastión republicano que ahora cambia de manos.
Maples, exconcejal de Lake Clarke Shores, contaba con el respaldo directo de Trump, quien incluso votó en la elección y promovió su candidatura en redes sociales. Pero no fue suficiente.
Gregory, empresaria y candidata por primera vez, centró su campaña en el costo de vida, un tema que sigue golpeando a miles de familias. “Voy a trabajar para aliviar la carga económica”, prometió durante su campaña. Del otro lado, Maples apostó por su experiencia empresarial y la reducción de impuestos.
El escaño estaba vacante desde agosto, tras la renuncia de Mike Caruso, quien fue nombrado secretario del condado de Palm Beach.
Pero más allá del resultado local, el mensaje es nacional.
Este es el décimo escaño legislativo estatal que los demócratas arrebatan a los republicanos desde que Trump regresó a la presidencia el año pasado. En ese mismo periodo, los republicanos no han logrado recuperar ninguno. Y lo más revelador: Trump había ganado este mismo distrito por unos 11 puntos en 2024.
¿Cambio de rumbo o señal momentánea?
Para los demócratas, la respuesta es clara. “Podemos ganar en cualquier lugar, incluso en el propio territorio de Donald Trump”, afirmó Nikki Fried, presidenta del Partido Demócrata de Florida.
La jornada electoral incluyó otras contiendas. En el área de Tampa, el demócrata Brian Nathan mantiene una ligera ventaja menor a medio punto sobre la republicana Josie Tomkow en un distrito del Senado estatal que también estaba en manos republicanas. Mientras tanto, la republicana Hilary Holley logró conservar su escaño en Florida Central.
Estas elecciones llegan en un momento complejo para Trump. Su índice de aprobación oscila entre el 30% y el 40%, según diversas encuestas, y la reciente guerra con Irán ha generado mayor rechazo que apoyo entre los estadounidenses.






