El aumento en el precio de la gasolina continúa golpeando el bolsillo de las familias en Tennessee, mientras legisladores estatales mantienen un debate sobre la posible reducción del impuesto a los combustibles.
Los precios del combustible son casi un 50% más altos que el verano pasado, situación que ya obliga a muchas familias a cancelar vacaciones, reducir gastos y replantear sus rutinas diarias.
De acuerdo con AAA, el precio promedio de la gasolina alcanzó los 4.17 dólares por galón en Knoxville, y en Memphis varias estaciones de servicio ya reflejan costos similares.
Nick Nickels, trabajador de la construcción que conduce aproximadamente una hora de ida y otra de regreso hacia su empleo, aseguró que el impacto económico ya es insostenible para muchas personas.
“No entiendo cómo quienes fijan estos precios esperan que la gente sobreviva con aumentos constantes”, expresó Nickels.
El trabajador explicó que normalmente conduce una camioneta diésel, mientras que su esposa utiliza un vehículo de gasolina. Sin embargo, dijo que recientemente quedó sorprendido al llenar el tanque.
“Vi el precio en el surtidor y no podía creer cuánto costaba llenar el tanque de su carro”, comentó. “El diésel siempre ha sido más caro, pero cuando terminamos de cargar gasolina pensé: ‘No podemos seguir pagando esto’”.
Ante la presión económica que enfrentan miles de residentes, el representante estatal Monty Fritts propuso suspender temporalmente el impuesto sobre las ventas de gasolina, diésel y alimentos, como una medida de alivio para las familias.
No obstante, otros legisladores consideran que eliminar esos impuestos podría afectar seriamente las finanzas del estado.
El senador Richard Briggs advirtió que el costo para Tennessee sería demasiado elevado, mientras que el representante Sam McKenzie señaló que una solución temporal podría provocar problemas económicos a largo plazo.
Actualmente, gran parte de los ingresos provenientes del impuesto a la gasolina se utilizan para proyectos de infraestructura, incluyendo carreteras y puentes.
Gregg Bostick, representante del Centro de Desarrollo de Pequeñas Empresas del Pellissippi State Community College, explicó que reducir esos ingresos podría retrasar programas importantes para el estado y gobiernos locales.
“Si se eliminan esos impuestos que generan ingresos, algunos programas podrían verse afectados o retrasados”, indicó Bostick.
La preocupación crece debido a que expertos anticipan nuevos aumentos en el precio del combustible tras recientes tensiones y ataques estadounidenses en Irán, situación que ha provocado incrementos en los precios internacionales del petróleo.
Mientras tanto, la Casa Blanca aseguró que los precios podrían disminuir una vez que se normalice el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Para familias como la de Nickels, la ayuda no llega lo suficientemente rápido. Este verano decidieron cancelar su viaje a Florida y permanecer en casa, porque actualmente llenar el tanque del vehículo se ha convertido en un lujo difícil de alcanzar.






