Un ciudadano mexicano murió la mañana del martes tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo migratorio en Houston, Texas. El caso ha generado llamados a una investigación independiente por parte de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, líderes comunitarios y una congresista federal.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los agentes intentaban arrestar a Lorenzo Salgado Araujo, alrededor de las 6:50 de la mañana, al asegurar que no contaba con autorización para permanecer en Estados Unidos.
Según la versión oficial, Salgado Araujo intentó evadir el arresto y embistió un vehículo oficial de ICE con su camioneta. El DHS afirmó que el hombre ignoró múltiples órdenes verbales y utilizó su vehículo como un arma, por lo que uno de los agentes disparó “en defensa propia”.
El mexicano fue trasladado a un hospital, donde posteriormente fue declarado muerto.
Horas después del incidente, Ronaldo Salgado, hijo de la víctima, lamentó la muerte de su padre a través de redes sociales y aseguró que era un hombre trabajador que llevaba casi 35 años viviendo en Estados Unidos.
“Mi padre ha estado en este país casi 35 años trabajando en la construcción para mantener a nuestra familia. Estaba tramitando su permiso de trabajo por la vía legal. Iba rumbo a su trabajo recogiendo a sus trabajadores. Mi padre no merecía esto”, escribió.
La familia también pidió privacidad mientras enfrenta el duelo.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), organización que ha estado en contacto con la familia, informó que Salgado Araujo circulaba por el histórico barrio latino de Magnolia Park en busca de jornaleros cuando ocurrió el tiroteo.
Domingo García, presidente del Comité de Acción Política de LULAC Adelante, aseguró que uno de los hijos de la víctima presenció el incidente y que varios testigos grabaron fotografías y videos de lo sucedido.
Ante ello, la organización exigió que una autoridad independiente investigue el caso y cuestionó la versión presentada por el gobierno federal.
El presidente nacional de LULAC, Román Palomares, afirmó que este tipo de hechos refleja un patrón preocupante.
“No es un hecho aislado. Hemos observado un patrón de participación de ICE en tiroteos y uso excesivo de la fuerza. Cada vez, una familia queda sin respuestas y una comunidad vive con miedo”, declaró.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) confirmó que envió un equipo de respuesta al lugar de los hechos para recopilar evidencia, aunque aclaró que su investigación está enfocada en una posible agresión contra un agente federal y no en el uso de la fuerza letal.
Por su parte, la Policía de Houston informó que no participó en el operativo y la alcaldía remitió todas las preguntas al Departamento de Seguridad Nacional.
La representante federal Sylvia García, cuyo distrito incluye la zona donde ocurrió el tiroteo, pidió una investigación completa, imparcial e independiente.
La legisladora señaló que, aunque ICE ya presentó un informe preliminar, todas las grabaciones, comunicaciones y demás evidencias deben preservarse y revisarse para esclarecer lo ocurrido.
Juana Degollado informó que su padrastro, Daniel Tirado Pantoja, viajaba junto a Salgado Araujo cuando ocurrieron los disparos.
Según explicó, ambos se dirigían a trabajar cuando fueron interceptados por agentes federales. Aseguró que hasta el momento la familia desconoce dónde permanece detenido y teme que sea deportado.
“Queremos que luchen y obtengan justicia”, expresó.
El caso continúa bajo investigación mientras la familia, organizaciones civiles y representantes políticos exigen una revisión independiente de las circunstancias que derivaron en el uso de fuerza letal durante el operativo migratorio.






