Gobierno de Biden aprovechará las reservas de petróleo para frenar la subida del precio de la gasolina

El coste de la gasolina en el país ha alcanzado una media de unos 3.40 dólares el galón, más del doble que el año anterior.
Gas Station Memphis

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Esta mañana, el presidente Joe Biden anunció la liberación de 50 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica, a fin de enfrentar los altos costos en ciertos productos, incluida la gasolina y combustible para calefacciones, así como reducir los problemas en la cadena de suministro.

“El Departamento de Energía pondrá a disposición 50 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo para reducir los precios para los estadounidenses, indicó la Casa Blanca en una llamada telefónica.

Agregó que esto ayudará a enfrentar la crisis causada por la pandemia de COVID-19, la cual ha incrementado la inflación en EE.UU. en los últimos meses.

“Los consumidores estadounidenses están sintiendo el impacto de los elevados precios de la gasolina y en las facturas de calefacción de sus hogares”, reconoce la Administración Biden “Las empresas estadounidenses también lo están (padeciendo), porque el suministro de petróleo no se ha mantenido a la altura de la demanda a medida que la economía mundial emerge de la pandemia”.

El Gobierno federal reconoce que los últimos 18 meses que lleva la pandemia la economía ha tenido efectos negativos, debido a los cierres de empresas y la reducción en producción y distribución.

“Una de las mayores fuentes de aumento de precios para las familias en todo el país son los precios de la gasolina. Los costos de transporte, incluida la gasolina, son los segundos mayores costos para las familias“, reconoció la Casa Blanca.

El Gobierno defiende, sin embargo, que la recuperación económica en EE.UU. ha sido “más rápida” que en otras naciones, pero eso ha complicado el proceso de oferta y demanda.”Los países de todo el mundo están lidiando con los desafíos que surgen a medida que la demanda de bienes por parte de los consumidores supera la oferta”, reconoce la Administración Biden.

“El aumento de los precios de la gasolina se ha producido porque la oferta mundial de petróleo no ha seguido el ritmo de la demanda mundial a medida que la economía se ha recuperado de la pandemia, porque los países y las empresas han frenado el suministro de petróleo y los descensos de los precios del petróleo que hemos visto no se han traducido en precios más bajos en el surtidor”, explicó un alto funcionario de la Administración en una llamada con los periodistas. “El presidente está actuando en ambos frentes y se ha comprometido a utilizar todas las herramientas que sean necesarias”.

Los precios de la gasolina en Estados Unidos antes del Día de Acción de Gracias se sitúan en una media de 3.42 dólares el galón, la más alta desde 2014. Algunas partes del país están experimentando subidas más pronunciadas, como California, donde los precios superan los 4.50 dólares en algunas zonas.

Se espera que más de 48 millones de personas viajen en coche durante la festividad de Acción de Gracias, según las predicciones de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).

La Casa Blanca ha intentado abordar el tema de los precios de la gasolina, ya que la preocupación por la inflación se ha convertido cada vez más en una crítica a la presidencia de Biden.

Biden y otros funcionarios de la Administración han presionado a la alianza de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, liderada por Arabia Saudí y Rusia, para que bombee más petróleo y con la esperanza de que baje el precio de la gasolina. La Organización de Países Exportad (OPEP), cuyos países miembros representan en conjunto aproximadamente el 77% de todas las reservas de crudo, se ha negado a aumentar la producción, ciñéndose a su plan de modestos incrementos mensuales.

Desde su creación, sólo tres presidentes han ordenado la liberación de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo.

El expresidente Barack Obama ordenó la liberación de 30 millones de barriles en 2011 para compensar las interrupciones de suministro causadas por la guerra civil de Libia; el expresidente George W. Bush liberó 11 millones de barriles en 2005 para ayudar a las refinerías perjudicadas por el huracán Katrina; y el expresidente George H.W. Bush liberó 17 millones de barriles en 1991 en respuesta a la Guerra del Golfo.