Los tres principales aspirantes republicanos a la gubernatura de Tennessee mantienen posturas marcadamente distintas sobre la ampliación de los programas estatales de vales escolares para que estudiantes asistan a escuelas privadas, uno de los principales proyectos impulsados por el gobernador Bill Lee.
El representante estatal Monty Fritts, de Kingston, se opone a la expansión tanto del programa Becas para la Libertad Educativa como de las Cuentas de Ahorro para la Educación (ESA). En declaraciones al Tennessee Lookout, afirmó que ambos programas son inconstitucionales.
“Creo que es inconstitucional desde su concepción”, señaló Fritts, al argumentar que la Constitución de Tennessee únicamente obliga al estado a financiar la educación pública. También criticó el reciente incremento del contrato con la empresa encargada de administrar el portal de solicitudes y la distribución de los fondos.
En contraste, la senadora Marsha Blackburn respalda la expansión de los vales escolares y sostiene que los padres deben tener más opciones para elegir la educación de sus hijos.
“Los padres no deberían tener que ganar la lotería para opinar sobre la educación de sus hijos. Debemos seguir ampliando los programas de libre elección de escuela para garantizar que cada familia pueda elegir la educación que mejor se adapte a las necesidades de sus hijos”, expresó Blackburn en una respuesta enviada por correo electrónico al Tennessee Lookout.
Actualmente, Tennessee destina cerca de 310 millones de dólares a estos programas. Este año, los legisladores ampliaron las Becas para la Libertad Educativa para beneficiar a 35,000 estudiantes, con un apoyo aproximado de 7,300 dólares por alumno para asistir a escuelas privadas. Por su parte, el programa de Cuentas de Ahorro para la Educación entrega alrededor de 9,000 dólares a unos 5,000 estudiantes de bajos ingresos en las áreas metropolitanas de Nashville, Memphis y Chattanooga.
El representante John Rose, de Cookeville, adoptó una postura más moderada. Aunque reconoció que muchas familias buscan alternativas cuando consideran que las escuelas públicas no satisfacen las necesidades de sus hijos, aseguró que el programa debe demostrar resultados y operar con mayor transparencia.
“Los habitantes de Tennessee merecen saber quién recibe las becas, quién las rechaza y cómo se toman esas decisiones”, afirmó.
Rose también subrayó que el estado no debe descuidar la educación pública, ya que aproximadamente nueve de cada diez estudiantes de Tennessee continúan asistiendo a escuelas públicas. Como parte de su propuesta, prometió nombrar a un comisionado de Educación con experiencia como maestro en escuelas del estado.
“Creo que es mucho pedirles a nuestros maestros que sigan el liderazgo de alguien que nunca ha dado clases”, declaró.
Durante la administración de Bill Lee, los legisladores han rechazado exigir que los estudiantes beneficiados con vales presenten la prueba estandarizada estatal (TCAP), utilizada para medir el desempeño de estudiantes, maestros y escuelas. En su lugar, los alumnos deberán presentar un examen reconocido a nivel nacional, cuyos resultados no son comparables directamente con la evaluación estatal.
La campaña de Blackburn también ha recibido apoyo de grupos conservadores que promueven los vales escolares. Entre ellos se encuentra el comité de acción política Tennessee Freedom Fund, financiado en parte por organizaciones afiliadas al School Freedom Fund, que ha invertido millones de dólares en anuncios de televisión durante la contienda republicana.
Algunos de esos anuncios critican a Rose por sus posturas sobre inmigración y la compra de tierras por parte de ciudadanos chinos, acusaciones que el congresista calificó como “tergiversaciones” de su posición.
La elección republicana perfila un debate sobre el futuro de la educación en Tennessee, con diferencias marcadas entre quienes buscan ampliar el sistema de vales escolares, quienes exigen mayor supervisión y quienes consideran que el programa no debe continuar.






