El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) registró en julio de 2026 el mayor número mensual de detenciones migratorias durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, al ingresar a custodia a más de 46,000 personas que enfrentan procesos de deportación por presuntas violaciones a las leyes migratorias.
De acuerdo con datos preliminares del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), obtenidos por CBS News, la cifra supera el récord alcanzado en junio, cuando ICE reportó cerca de 43,000 arrestos, consolidando una nueva etapa en la estrategia de control migratorio impulsada por la administración federal.
Las estadísticas indican que la mayoría de las personas detenidas fueron acusadas de ingresar al país sin autorización o de permanecer en Estados Unidos después del vencimiento de sus visas.
El incremento en los arrestos se produjo luego de que la Casa Blanca solicitara a ICE alcanzar una meta de 2,000 detenciones diarias. Sin embargo, los registros muestran que durante julio el promedio fue de aproximadamente 1,500 ingresos diarios a custodia migratoria, incluyendo algunos casos iniciados por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Actualmente, ICE mantiene alrededor de 68,000 personas bajo custodia, una cifra cercana al récord histórico de más de 70,000 detenidos registrado en enero de este año.
Las cifras reflejan una intensificación de la política migratoria del gobierno federal después de una disminución temporal en los arrestos registrada a principios de 2026, tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos federales en Minneapolis, un hecho que generó cuestionamientos sobre las tácticas empleadas por las autoridades.
Aunque la administración redujo las redadas masivas realizadas anteriormente en ciudades gobernadas por demócratas, ICE ha incrementado operativos de menor visibilidad mediante controles de tráfico, vigilancia en aeropuertos y el despliegue de nuevos agentes en distintos estados.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos han expresado preocupación por el aumento de estas acciones y han denunciado presuntos abusos durante algunos procedimientos, reavivando el debate nacional sobre las políticas migratorias y el trato hacia las personas inmigrantes.
La controversia también aumentó luego de que, el mes pasado, dos inmigrantes latinos, identificados como Lorenzo Salgado Araujo y Johan Sebastián Durán Guerrero, murieran durante intentos de detención realizados por agentes de ICE en Texas y Maine tras controles de tráfico.
Después de esos incidentes, la agencia suspendió temporalmente la mayoría de las detenciones vehiculares, aunque la medida fue revertida aproximadamente 24 horas después por orden del presidente Donald Trump. Las investigaciones sobre ambos casos continúan abiertas.






