El gobierno del presidente Donald Trump terminó este viernes el financiamiento federal que sostenía la representación legal de menores migrantes en todo el país. Ese vencimiento era precisamente la razón detrás del anuncio que hizo hace una semana Mid-South Immigration Advocates (MIA), cuando informó que cerraría sus oficinas en Memphis y Nashville por falta de pago. Hoy, ese mismo recorte se formaliza para casi 100 organizaciones legales en todo el país y afecta directamente a más de 20,000 niños y adolescentes.
Acacia Center for Justice, la organización que coordinaba la red nacional de representación legal para menores sin padre o tutor, llevaba casi dos décadas operando con apoyo bipartidista. Según la organización, sin abogado, menos del 1% de estos menores obtiene algún alivio migratorio.
“Niños que huyeron de la violencia, la trata y el abuso amanecerán mañana sin el apoyo legal que se les prometió,” declaró Shaina Aber, directora ejecutiva de Acacia Center for Justice.
MIA representa a casi 800 clientes en Tennessee, Arkansas y el norte de Mississippi, la mitad de ellos menores de edad. La organización ha usado más de medio millón de dólares de sus fondos de reserva en los últimos siete meses para seguir operando mientras espera el reembolso del gobierno federal, una pérdida que no puede sostener por mucho más tiempo. El Departamento de Salud y Servicios Humanos ha retenido más de 65 millones de dólares en fondos ya aprobados por el Congreso desde noviembre de 2025, según Acacia, y organizaciones afectadas ya demandaron a la agencia por el pago.
Mientras MIA busca financiamiento adicional, la floristería Midtown Bramble & Bloom, en Midtown Memphis, organiza una recaudación bajo el nombre “Nuestro gobierno rompió su promesa a los niños.” Hasta el momento, la campaña ha reunido 10,376 dólares de una meta de 11,000, según el sitio de la floristería. La recaudación incluye un taller de cianotipia el sábado 1 de agosto, cuyas ganancias también se destinarán a MIA.






