La incertidumbre sobre el futuro del Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de salvadoreños en Estados Unidos continúa creciendo a medida que se acerca el 9 de septiembre, fecha en la que vence la actual designación del programa. Hasta el momento, el gobierno federal no ha anunciado si extenderá el beneficio o pondrá fin a la protección.
El abogado de inmigración José Guerrero explicó que la ley establece que el gobierno debe informar, al menos 60 días antes del vencimiento del TPS, si el programa será renovado o cancelado. Sin embargo, indicó que ese anuncio no se realizó dentro del plazo previsto.
Según Guerrero, cuando esto ocurre, la legislación contempla una extensión automática de seis meses. No obstante, aclaró que aún falta conocer el pronunciamiento oficial del gobierno y determinar si mantendrá esa prórroga o decidirá extender el programa por un periodo más largo.
El abogado advirtió que la principal preocupación es el permiso de trabajo asociado al TPS. Si la protección termina y no existe otra medida, los beneficiarios perderían la autorización para trabajar legalmente en Estados Unidos.
Sin embargo, enfatizó que el fin del TPS no significa automáticamente que todas las personas deban abandonar el país. Explicó que muchos salvadoreños han vivido durante décadas en Estados Unidos, tienen hijos o cónyuges ciudadanos estadounidenses, patrimonio y otros vínculos que podrían permitirles acceder a alternativas migratorias.
“Cada caso debe evaluarse de manera individual”, señaló Guerrero, quien recomendó buscar asesoría legal para determinar si existe alguna opción para regularizar el estatus migratorio.
El panorama es diferente para quienes ya cuentan con una orden final de deportación. El abogado explicó que el TPS suspende temporalmente la ejecución de esa orden, pero una vez que la protección desaparece, las autoridades pueden proceder con la deportación.
“En el momento en que te quitan esa protección temporal, ellos pueden ejecutar esa orden de deportación. En otras palabras, te pueden ir a buscar y te pueden deportar”, explicó.
Como antecedente, Guerrero recordó el caso de los beneficiarios del TPS para Venezuela, quienes recibieron un periodo aproximado de 60 días para prepararse tras el anuncio de la terminación del programa.
Asimismo, advirtió que si el TPS para El Salvador llega a cancelarse, todos los beneficiarios perderían simultáneamente esa protección migratoria. Aquellos que no cuenten con otro estatus legal podrían ser colocados en procesos de deportación, aunque reconoció que revisar miles de casos representa un desafío para las autoridades.
Finalmente, hizo un llamado a los salvadoreños amparados por el TPS a no esperar una decisión de último momento y consultar cuanto antes con un abogado de inmigración para analizar si califican para otro beneficio migratorio que les permita permanecer legalmente en Estados Unidos.






