Memphis, Tennessee — La tensión entre el gobierno estatal y las Escuelas del Condado de Memphis-Shelby sigue escalando. Esta vez, el condado podría entrar de lleno en el conflicto… con recursos públicos.
Líderes del condado de Shelby evalúan financiar una demanda legal contra el estado de Tennessee, en respuesta a los recientes intentos de intervención en el distrito escolar. La información fue confirmada a Your News Leader, que señala que la propuesta ya circula entre figuras clave del gobierno local.
La idea no surgió en silencio. El comisionado Mickell Lowery y el director de rendición de cuentas del condado, Harold Collins, dejaron entrever esta posibilidad durante un foro de candidatos a la alcaldía celebrado el sábado. Ahí, ambos plantearon que el condado podría respaldar económicamente la acción legal impulsada por la junta escolar.
Apenas el martes, la junta de las Escuelas del Condado de Memphis-Shelby votó a favor de contratar abogados para demandar al estado. La decisión llegó después de que el gobernador Bill Lee firmara una ley que prohíbe a los distritos escolares usar fondos públicos para impugnar medidas estatales de rendición de cuentas.
En otras palabras, el distrito no puede usar su propio presupuesto educativo para defenderse. Entonces, ¿quién paga la batalla legal?
El senador estatal Brent Taylor, autor de la legislación, ya anticipaba este escenario. Según explicó, esperaban que los líderes escolares buscaran apoyo financiero externo, ya fuera de organizaciones sin fines de lucro, del propio condado o incluso de la ciudad.
Pero Taylor no se quedó en lo técnico. Fue más allá, con declaraciones que elevan la temperatura del debate:
“Serán los votantes quienes decidan en agosto si quieren usar el dinero de sus impuestos sobre la propiedad del condado para financiar al grupo de ineptos de las Escuelas del Condado de Memphis-Shelby, quienes, en conjunto, son incapaces de gestionar ni siquiera un sistema básico”, expresó.
Mientras tanto, el panorama político se endurece. El miércoles, la Cámara de Representantes y el Senado de Tennessee aprobaron otra medida clave: una ley que permite la creación de una junta designada con autoridad para tomar control del distrito escolar.
Así, la disputa deja de ser solo administrativa. Se convierte en una batalla por el control, el financiamiento y el futuro de la educación pública en Memphis.






