México amaneció este domingo con una noticia que sacude al país y al mapa del crimen organizado: Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), murió durante una operación encabezada por fuerzas militares mexicanas.
La confirmación llegó a CNN por parte de un funcionario del Gobierno federal. No fue un rumor. No fue una versión extraoficial. Fue la caída de uno de los hombres más buscados del mundo.
Pero la muerte del capo no trajo calma. Trajo fuego.
En Tapalpa, Jalisco, presuntos integrantes del crimen organizado incendiaron autobuses, bloquearon carreteras y se enfrentaron con autoridades tras el operativo. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, pidió a la población resguardarse en sus hogares y evitar circular por las vías afectadas.
“La violencia se extiende a al menos cinco entidades federativas”, advirtió el mandatario estatal, en un mensaje que refleja la magnitud de la reacción criminal.

Jalisco, que será una de las sedes del Mundial 2026 y albergará cuatro partidos en Guadalajara, se convirtió nuevamente en epicentro de una jornada marcada por el caos. Pero el fuego cruzó fronteras estatales.
En Michoacán, la Secretaría de Seguridad Pública informó que “se mantienen acciones operativas en diferentes puntos del estado para restablecer la vialidad ante bloqueos carreteros”, derivados de “labores para la captura de objetivos criminales”.
En Guanajuato, la Secretaría de Seguridad y Paz reportó incendios en farmacias y tiendas de conveniencia en distintos puntos del estado. “No se registran personas lesionadas, pero sí daños materiales”, señaló el comunicado. Las autoridades desplegaron un operativo conjunto con el Ejército, la Guardia Nacional y policías municipales.
La violencia también alcanzó otras regiones como Michoacán y Guanajuato, donde se reportaron autobuses y negocios incendiados. Una respuesta coordinada, aparentemente diseñada para sembrar miedo y presión.
Desde Coahuila, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró ante la prensa que el Gabinete de Seguridad ofrecería información oficial sobre los hechos. Sus palabras fueron breves, pronunciadas en medio de un tumulto de reporteros. La expectativa es alta.

“El Mencho” no era un nombre cualquiera. Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Era señalado por fabricar y distribuir metanfetamina, cocaína y fentanilo para su importación al territorio estadounidense.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) considera al CJNG como una de las organizaciones criminales más poderosas y despiadadas de México. Surgido en la década de 2010 tras la fragmentación del Cártel del Milenio —afiliado al Cártel de Sinaloa—, el grupo construyó una estructura violenta y expansiva bajo el mando de Oseguera.






