La indignación se convirtió en silencio, y el silencio en clamor. La noche del jueves, Memphis se unió en una vigilia para honrar la vida de Renee Nicole Good, la mujer de 37 años que murió baleada por un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, un caso que hoy sacude conciencias en todo el país.
La vigilia se llevó a cabo en la Iglesia El Redentor, ubicada sobre Mendenhall Road en Parkway Village, donde decenas de personas se reunieron para recordar a Good y denunciar lo que consideran un uso excesivo y peligroso de la fuerza por parte de agentes federales.
Varias organizaciones comunitarias y de derechos civiles, entre ellas MICAH, Latino Memphis, TIRRC, Vecindarios 901 y FREE the 901, encabezaron el encuentro. El ambiente estuvo marcado por la solidaridad, pero también por la rabia contenida. Se entonaron cánticos, se recitaron poemas y se elevaron oraciones en honor a Renee, descrita por su familia como una madre amorosa, poeta y una mujer profundamente compasiva.
Entre los asistentes se encontraban los legisladores estatales Gabby Salinas y Justin Pearson, así como el Fiscal de Distrito del Condado de Shelby, Steve Mulroy, quienes escucharon los reclamos de una comunidad que exige respuestas claras y justicia.
“Esto es una injusticia”, afirmó Keith Caldwell, presidente de MICAH. “Hay personas en vehículos sin identificación, sin uniforme y con mascarillas. Y si llevas mascarilla, estás haciendo algo ilegal. No todo lo que ha sido legal en este país ha sido moral”, expresó ante los presentes.
El caso de Renee Nicole Good ha generado una ola de protestas y vigilias en diferentes ciudades del país. En Minneapolis, donde ocurrió el tiroteo, las tensiones aumentaron tras el despliegue de aproximadamente 2,000 agentes federales, como parte de una ofensiva nacional de aplicación de leyes migratorias impulsada por la administración Trump, en medio de denuncias de presunto fraude de asistencia social en la comunidad inmigrante somalí.
Según informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, Good murió la mañana del miércoles cuando un agente de ICE disparó contra su vehículo durante un enfrentamiento. Las autoridades federales aseguran que la mujer intentó usar su automóvil como arma para atropellar a un agente cerca de un vehículo oficial que estaba atascado en una calle nevada.
Sin embargo, funcionarios estatales y locales han cuestionado con firmeza la versión de que el disparo fue en defensa propia, especialmente porque el incidente quedó captado en video y continúa bajo investigación.
Para su familia, Renee era mucho más que un titular de noticias. “Renée era una de las personas más amables que he conocido. Era sumamente compasiva”, dijo su madre, Donna Ganger, al Minnesota Star Tribune. “Ha cuidado de personas toda su vida. Era amorosa, comprensiva y cariñosa”.
Renee Good era madre de tres hijos. Tenía dos adolescentes, de 15 y 12 años, de su primer matrimonio. El padre de su hijo menor, de 6 años, falleció en 2023. “No hay nadie más en su vida”, declaró el abuelo del niño al Star Tribune.
Tras pasar la mayor parte de su vida en Colorado, Renee se mudó temporalmente a Kansas para vivir con sus padres luego de la muerte de su esposo, un veterano militar, según contó su padre, Tim Ganger, a The Washington Post.
“Tuvo una buena vida, pero también una vida difícil”, dijo. “Era una persona maravillosa”.
En Memphis, la vigilia cerró con velas encendidas y una pregunta que quedó flotando en el aire: ¿cuántas vidas más tendrán que perderse antes de que se revise la forma en que se ejerce el poder?





