Tennessee y Arkansas endurecen acciones contra DUI y uso del celular al volante

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Cortesía: SCSO

Memphis, Tennessee — El 2026 arranca con un mensaje claro para quienes se ponen al volante sin responsabilidad: las autoridades del Medio Sur no van a bajar la guardia. Tennessee y Arkansas han puesto en marcha nuevas medidas para combatir la conducción bajo los efectos del alcohol y el uso de dispositivos móviles, dos de las principales causas de accidentes graves en nuestras carreteras.

Para las fuerzas del orden, este nuevo año no solo marca un cambio de calendario, sino un nuevo comienzo en la lucha por la seguridad vial. En Tennessee, las leyes de DUI (conducir bajo los efectos del alcohol o drogas) fueron actualizadas para endurecer sanciones y ampliar las herramientas de los agentes en la calle.

La Oficina del Sheriff del Condado de Shelby confirmó que, con las nuevas disposiciones, los oficiales pueden utilizar pruebas de saliva en carretera para detectar drogas. Si el resultado lo amerita, esa prueba puede servir como base para solicitar una orden judicial. Con una orden válida, los agentes incluso pueden usar fuerza razonable para obtener una muestra de sangre.

Además, negarse a una prueba de alcoholemia o de sangre sigue siendo una infracción independiente, pero ahora con consecuencias más severas: la revocación de la licencia por hasta 18 meses. También se incrementaron las sanciones cuando el DUI provoca lesiones.

Otro cambio clave en el estado es la reducción del umbral de concentración de alcohol en sangre para casos agravados de DUI con lesiones o muerte. El límite bajó de 0.20 % a 0.15 %, lo que permite presentar cargos por delitos graves más severos.

Conductores como Dwight Jessie respaldan estas medidas. “Para mí, cualquier cosa que genere una experiencia segura en la carretera”, dijo. “Sabes que tienes niños pequeños, bebés. Así que cualquier cosa que proteja a todos, creo, es una ventaja”.

Mientras tanto, al otro lado del río Misisipi, Arkansas también refuerza su estrategia. A partir de mediados de enero, la Policía de Carreteras del estado comenzará a utilizar tecnología de cámaras en zonas de obras interestatales para detectar a conductores que usan dispositivos portátiles.

Arkansas ya cuenta con una ley de manos libres en zonas de construcción, pero las autoridades aseguran que esta tecnología permitirá hacerla cumplir de manera más efectiva. Las cámaras, que actualmente se usan para detectar exceso de velocidad, ahora identificarán cuando un conductor manipula un teléfono u otro dispositivo.

Cuando el sistema detecta la infracción, alerta a un agente cercano, quien es el encargado de realizar la parada de tráfico. Las autoridades aclararon que las multas no se envían por correo; un oficial debe estar presente para emitir una advertencia o citación.

El mensaje de ambos estados es directo: menos tolerancia, más controles y un objetivo común salvar vidas y reducir tragedias evitables en las carreteras del Medio Sur.