Nashville, Tennessee — En medio de un clima de miedo e incertidumbre que golpea a comunidades inmigrantes en todo el estado, la representante estatal Gabby Salinas (D-Memphis) presentó un proyecto de ley que busca crear espacios seguros frente a los operativos de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La iniciativa, identificada como HB1482, prohibiría la presencia de agentes de ICE en escuelas públicas y privadas —desde pre-kínder hasta el grado 12— así como en iglesias, a menos que se notifique previamente a las autoridades correspondientes. La medida sería presentada oficialmente cuando la Asamblea General de Tennessee se reanude el próximo 13 de enero.
Salinas asegura que, desde hace meses, se han multiplicado los reportes de agentes federales patrullando y vigilando vecindarios, escuelas y comunidades religiosas, provocando temor y trauma, especialmente entre niños y estudiantes.
“Ningún niño ni ninguna persona debería salir de su casa con miedo a ser secuestrada o a que su familia sea destrozada”, afirmó la legisladora. “Estamos perdiendo amigos, vecinos, cuidadores y miembros valiosos de nuestra comunidad todos los días”.
La historia personal de Salinas está profundamente ligada a la inmigración. Llegó a Memphis desde Bolivia a los 7 años, buscando tratamiento contra el cáncer pediátrico en St. Jude Children’s Research Hospital. Años después, no solo sobrevivió, sino que regresó al mismo hospital como investigadora. Su familia logró obtener la ciudadanía estadounidense gracias a una legislación bipartidista patrocinada por el entonces senador Fred Thompson (R).
Esa experiencia, dice Salinas, refleja los valores que Tennessee supo representar y que hoy parecen estar en riesgo.
“Lo ocurrido recientemente en Minneapolis demuestra cuán peligrosas y fuera de control se han vuelto estas interacciones con ICE”, señaló. “Este es el momento de rechazar el miedo y la violencia, y reconocer nuestra humanidad compartida. Todos somos hijos de Dios”.
El proyecto HB1482 no elimina la aplicación de leyes migratorias, pero sí busca trazar límites claros cuando se trata de espacios dedicados a la educación, la fe y la protección de menores. Un mensaje directo en tiempos donde el silencio también hace daño.





