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Las cifras de la mayor redada de ICE: 600 agentes federales por medio millón de dólares para arrestar a 680 personas

Las cifras de la mayor redada de ICE: 600 agentes federales por medio millón de dólares para arrestar a 680 personas

El 7 de agosto, ICE condujo la mayor redada migratoria en la historia de Estados Unidos, ejecutada en un día y en un solo estado. Ese día, 600 agentes federales arrestaron a 680 trabajadores hispanos sin documentos en siete plantas procesadoras de pollo de Mississippi, el estado más pobre del país.

 Era el primer día de clases y al volver a casa, muchos de los niños de esas ciudades no encontraron a sus padres.

El Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes realizó este jueves una audiencia en el terreno para medir el impacto de este operativo en las comunidades.

Un representante de ICE, autoridades locales y organizaciones civiles rindieron cuentas en la sesión, que se celebró en el Tougaloo College de Mississippi, y aportaron cifras para explicar la dimensión de lo ocurrido hace tres meses exactos.

El agente especial Jere Miles, representante del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) durante el audiencia, fue cuestionado por  la Comisión de Seguridad Nacional acerca de cuántos de los 680 detenidos en la redada del 7 de agosto en Mississippi tenían antecedentes por crímenes de cualquier naturaleza.

La respuesta de Miles fue breve solo nueve y todos ya se habían presentado ante la justicia. Seis de ellos tenían récord por violencia doméstica, uno por asalto uno por violencia(battery)y uno por resistencia al arresto.

Ninguno de ellos estaba asociado con crímenes como terrorismo o violencia de pandillas, ni representaba una amenaza para la seguridad nacional, según quedó constancia en la audiencia.

El agente Miles, de la Unidad de Investigaciones Especiales (HSI) de ICE en New Orleans también que actuó en la redada, confirmó que ningún representante de las cinco empresas allanadas ha sido acusado hasta ahora por ningún cargo asociado a la contratación y explotación de trabajadores indocumentados o arrestado por el HSI el día de la redada, a pesar de que las compañías están en el centro de sus 18 meses de investigaciones.

No se ha emitido ninguna acusación hasta ahora pero las investigaciones continúan, respondió a la pregunta directa de los representantes. Miles agregó que falta procesar el material recolectado en la redada: 62 celulares y otros dispositivos digitales con 22 terabytes de data.

Aunque en el futuro fueran imputados,los empleadores no enfrentarían riesgo de prisión: de acuerdo a la ley, contratar a un trabajador a sabiendas de que no tiene papeles es una falta civil que se paga con una multa de 3,000 dólares por cada trabajador contratado.

El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, el congresista Bennie G. Thompson, dijo durante una de sus intervenciones que solo los salarios de los 600 agentes federales que participaron en la redada de un día representan un costo estimado de 478,000 dólares.

“Estas redadas son un error y representan el mal uso de nuestros recursos”, agregó el director del McArthur Justice Center de la Universidad de Mississippi, Cliff Johnson, que participaba en la audiencia como testigo.

En los tres meses transcurridos desde la redada,119 trabajadores de las polleras allanadas por ICE el 7 de agosto en Mississippi han sido acusados de cargos de robo de identidad por parte de la Fiscalía de Mississippi. Durante el proceso en su contra, ocho víctimas de este delito han sido identificadas e interrogadas, de acuerdo a la información aportada por ICE.

“Muchas de esas personas (acusadas) son madres jóvenes con no más de tercer grado de educación que han sido víctimas de delitos sexuales”, dijo el abogado y testigo  Cliff Johnson, tras analizar estos casos.

Durante décadas, la compra y usurpación de identidad para obtener trabajo ha sido una práctica recurrente entre la comunidad indocumentada que sirve de mano de obra a la industria de los alimentos en el país y en este estado, en particular.

“La mayoría de los trabajadores latinos en las plantas de procesamiento de pollo de Mississippi han mantenido sus trabajos durante años sin incidente”, agregó Johnson durante su intervención inicial.

Una de las mayores críticas de los integrantes del Comité de Seguridad Nacional de la cámara baja a la redada ejecutada por ICE el 7 de agosto es que coincidió con el primer día de clases en las seis ciudades de Mississippi donde los allanamientos se llevaron a cabo. Esto hizo que el operativo fuese aún más “cruel e inhumano” tal y como lo calificaron tanto los congresistas como las autoridades locales que participaron en la audiencia, pues ese día muchos niños no encontraron a sus padres al llegar a casa o pasaron horas bajo el cuidado de desconocidos.

Jere Miles, el agente a cargo de la Unidad de Unidad de Investigaciones Especiales (HSI) que acudió como testigo, se defendió diciendo que ICE no estaba al tanto de que el día fijado para realizar la redada marcaba el inicio del año escolar en Mississippi. Minutos antes, Miles había asegurado durante su intervención inicial que la planificación de esta redada tomó 18 meses y más de 24,000 horas de investigaciones.

El representante de ICE en la audiencia, Jere Miles, explicó que en las horas posteriores a la redada, los agentes de inmigración pusieron 11 aparatos telefónicos a disposición de los 680 detenidos para que pudieran comunicarse con sus familiares. “¿Sólo 11 teléfonos para tantos detenidos?”, preguntaron sorprendidos los congresistas.

Miles agregó que ICE puso en funcionamiento una “hotline” para brindar información a familiares y amigos de los detenidos, que recibió 343 llamadas.

De acuerdo a las organizaciones civiles que prestaron apoyo a los migrantes indocumentados, centenares de detenidos no pudieron comunicarse con sus familiares sino hasta días después de la redada.

La mayoría de ellos eran indígenas guatemaltecos, que hablan cuatro lenguas distintas y tienen un manejo muy elemental del español. Ellos no contaron con un intérprete que pudiera traducirles las preguntas de los agentes federales.

Todas las autoridades locales que participaron como testigos en la audiencia se quejaron del secretismo bajo el cual se llevó a cabo la redada. Tanto el alguacil del condado de Scott, Mike Lee, como el alcalde a la ciudad de Canton William Truly, dijeron haber quedado sorprendidos con la irrupción de ICE en sus ciudades y se quejaron de que las autoridades federales no les compartieron ninguna información que les permitiera responder a la emergencia que la redada provocó en sus comunidades.

El alguacil del condado de Scott,Mike Lee, hizo énfasis en que los migrantes indocumentados detenidos no representaban un peligro para la comunidad y aportó cifras sobre la mínima incidencia de delitos entre los hispanos que viven en su condado y que representan 11.5% de la población. “De los 125 detenidos que hay ahora mismo en la cárcel local, solo tres son de origen latinos” dijo el alguacil.

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Manuel Duran

Manuel Duran es periodista independiente en Memphis, TN. Fue director y productor del noticiero de Ambiente Radio, Enlace 1030, hasta el 2017. También fue productor y co-presentador del programa Los Hijos de la Tarde el Show, que transmitió en vivo durante 6 años.

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