Fallo judicial frena cancelación del TPS para Nicaragua, Honduras y Nepal

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Una decisión judicial vuelve a poner un alto a las políticas migratorias que marcaron a miles de familias durante la administración de Donald Trump. Una jueza federal dictaminó que fue ilegal el intento del gobierno de cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 60,000 inmigrantes originarios de Nicaragua, Honduras y Nepal.

El fallo es claro. La corte determinó que la administración Trump no siguió el proceso legal correspondiente y, además, ignoró las condiciones reales que enfrentan estos países, muchos de ellos aún golpeados por desastres naturales, inestabilidad política y crisis humanitarias.

Para la jueza, el gobierno actuó de manera arbitraria al ordenar la cancelación del TPS sin una evaluación adecuada de la situación en cada nación, afectando directamente a personas que han vivido y trabajado legalmente en Estados Unidos durante años, pagando impuestos y formando familias.

La resolución representa una victoria clave para miles de hogares centroamericanos y nepalíes que dependen de este beneficio migratorio para permanecer legalmente en el país. Para muchos, el TPS no solo significa un permiso de trabajo, sino la posibilidad de seguir criando a sus hijos sin el temor constante a la deportación.

Aunque el fallo no pone fin definitivo al debate sobre el futuro del TPS, sí envía un mensaje contundente: las decisiones migratorias deben respetar la ley y la realidad humana detrás de cada caso.

Para estas comunidades, al menos por ahora, la esperanza vuelve a tener respaldo legal.