EE.UU. registra un nuevo récord de muertos por COVID-19: más de 4,100 en un día. Hospitales temen no tener suficiente oxígeno

Hospital Covid-19 Salud

Comparte:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La propagación del coronavirus sigue imparable en muchas áreas del país y el ritmo de personas contagiadas se mantiene en cotas extremas: el jueves se registraron más de 268,883 nuevos casos positivos, según nuestra cadena hermana NBC News. 43 más que el día anterior, y una cifra récord desde el principio de la pandemia.

Otro dato que deja de manifiesto la situación crítica que vive Estados Unidos en términos sanitarios es el que contabiliza a las personas que mueren por el COVID-19: fueron más de 4,100 en 24 horas, según el mismo recuento de NBC actualizado al terminar el jueves. 

También en este caso se trata de un récord absoluto, en el marco de una semana en la que ya se han registrado más de 19,000 fallecimientos. En total, son más de 21 millones las personas que se contagiaron por coronavirus en el país y más de 366,000 las que perdieron la vida.

Los hospitales empiezan a ver escasear el oxígeno.

Mientras tanto, la situación en varios hospitales sigue en situación de máxima criticidad. La zona más preocupante es la de Los Ángeles, donde los hospitales llevan varios días enfrentándose a una presión por el aumento de casos de COVID-19 tan alta que ya no pueden atender a todos. 

Frente a varios de ellos, las ambulancias tienen que esperar en la fila para dejar a los pacientes. Y ya se está pidiendo no trasladar a los centros médicos a los pacientes críticos, sino atenderlos en sus casas.

Otra de las consecuencias de esta situación es que en varios hospitales los sistemas y equipos necesarios para administrar oxígeno a los pacientes que lo necesitan están fallando, reporta Kaiser Health News en un artículo publicado también por NBC News. 

Los problemas principales, explica este medio, están en las infraestructuras que permiten al oxígeno utilizado por los doctores llegar a los hospitales, que pueden romperse o bloquearse por el aumento de cantidad de este gas que se necesita.

“No conozco ningún sistema que esté realmente configurado para triplicar el volumen de pacientes, o 10 veces el suministro de oxígeno”, dijo Cathy Chidester, directora de emergencias médicas en el condado de Los Ángeles, sobre los hospitales de esta zona, que, según agregó, “están teniendo dificultades para sostener las necesidades”.

En realidad, no es la única área afectada por este problema, destaca el reporte de Kaiser Health News. También en Nueva York, epicentro de la pandemia en Estados Unidos en la primavera de 2020 y en áreas como en la que habita la nación Navajo o en El Paso, Texas, hubo problemas parecidos. 

En estas zonas rurales el problema puede hacerse aún más grave. “No es como estar en un área urbana donde puedes decir ‘Oh, necesito esto ahora mismo'”, decía en diciembre la doctora Loretta Christensen, una de las responsables del sistema de salud allí. “Honestamente, nos preocupamos mucho por el suministro aquí porque, y yo lo llamo ruralidad extrema, simplemente no puedes conseguir algo mañana”, agregó.

A la vez que se registra un número de contagiados diarios tan elevado como nunca antes, investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC; por sus siglas en inglés) publicaron en la revista científica JAMA un estudio que sugiere que las personas infectadas asintomáticas son causa de más de la mitad de los contagios. 

“En ausencia de un uso eficaz y generalizado de terapias o vacunas que puedan acortar o eliminar la infectividad, el control exitoso del SARS-CoV-2 no puede depender únicamente de identificar y aislar los casos sintomáticos, incluso si se implementara de manera efectiva, esta estrategia sería insuficiente”, concluye la investigación.

Y destaca la necesidad de utilizar mascarillas y guardar distanciamiento social para intentar frenar al virus. “Estos hallazgos están ahora en negrita, cursiva y subrayados”, afirmó Jay C. Butler, uno de los responsables del estudio, al diario The Washington Post, que ha publicado un reporte sobre este artículo científico. 

Muge Cevik, experto en enfermedades infecciosas de la universidad escocés de St. Andrews, reconoció al mismo medio que la transmisibilidad asintomática “puede ser importante”, pero dijo que considera defectuosas algunas suposiciones del modelo empleado. 

En su opinión, la transmisión asintomática puede ser particularmente impactante en lugares como residencias de ancianos, por lo que cree que es mejor, para detectar a personas contagiosas sin síntomas, hacer “pruebas mucho más específicas en poblaciones de alto riesgo” como la de estos centros antes que tests de detección masiva.