Lo que debía ser un día de celebración para estudiantes de último año terminó en caos, sirenas y miedo en pleno Parque Tom Lee, en Memphis.
La tarde del martes, a las 3:21 p.m., la policía respondió a un reporte de disparos en Riverside Drive. Al llegar, encontraron a una joven herida de bala. Minutos después, confirmaron que la víctima se encontraba fuera de peligro, un alivio en medio de la tensión.
Pero la escena ya estaba marcada por el pánico.
Testigos relataron que una adolescente recibió un disparo en la espalda presuntamente por un hombre desconocido. En cuestión de segundos, el área cercana a una cafetería del parque se convirtió en un punto de violencia: entre diez y quince disparos, según quienes estaban en el lugar.
“Fue rápido, pero se sintió eterno”, comentó uno de los presentes.
La policía de Memphis informó que dos personas fueron detenidas en relación con el incidente, aunque hasta el momento no se han revelado sus identidades ni posibles cargos.
El contexto añade otra capa de preocupación. Ese día, decenas de estudiantes de último año de distintas escuelas secundarias se habían reunido en el parque para celebrar su día libre. Lo que debía ser un recuerdo de juventud terminó empañado por la violencia.
Mary Reginelli, residente del centro de la ciudad, fue testigo directo. “Iba en bicicleta cuando vi a un grupo de jóvenes reunidos. De repente, escuché los disparos”, relató. Minutos después, vio cómo los servicios de emergencia trasladaban a la joven herida.
Otro testigo resumió el sentir de muchos con una frase cargada de frustración: “Es el día de los estudiantes de último año… y tenían que disparar”.






