Por más de dos décadas, Germán Varela López ha vivido en Estados Unidos en silencio, trabajando, cumpliendo la ley y presentándose puntualmente ante las autoridades migratorias. Hoy, ese historial no ha sido suficiente para evitar que su familia viva una pesadilla.
La voz que pide auxilio es la de su hijo, Germán Varela Márquez, quien ha iniciado una campaña urgente para evitar la deportación de su padre, detenido de manera inesperada durante una cita rutinaria con ICE en Memphis, Tennessee.

Varela López llegó a Estados Unidos hace aproximadamente 22 años, huyendo de un clima político hostil en Venezuela. En octubre de 2002 estuvo presente en los acontecimientos de Plaza Altamira, cuando un grupo de militares se pronunció públicamente contra el entonces presidente Hugo Chávez. No se trató de actos violentos, sino de un episodio que marcó a muchos ciudadanos con persecución, amenazas y miedo.
Ese contexto lo obligó a salir del país para proteger su vida y la de su familia.

Desde entonces, según relata su hijo, ha llevado una vida honesta y pacífica. Nunca ha tenido antecedentes penales, jamás ha estado preso y siempre ha cumplido con los requisitos impuestos por inmigración, incluyendo presentaciones periódicas ante ICE.
Pero el 16 de noviembre de 2025, todo cambió.
Ese día, durante lo que debía ser una presentación de rutina, fue detenido sin previo aviso. Desde entonces permanece bajo custodia, mientras las autoridades intentan deportarlo a un tercer país, sin que la familia haya recibido una explicación clara de las razones.
El temor es profundo. Venezuela no es una opción segura, y enviarlo a otro país podría representar un riesgo real para su vida, debido a su historial político y personal.
A esta incertidumbre se suma un problema aún más delicado: su salud. Germán Varela López padece diabetes y, según su familia, no ha recibido de manera adecuada los medicamentos ni la atención médica necesaria durante su detención. Cada día que pasa, el riesgo aumenta.
“La situación nos sobrepasa”, afirma su hijo. “Nuestra única esperanza es contar con abogados especializados en inmigración que puedan defender su derecho a permanecer en este país, donde ha vivido más de 20 años sin problemas legales”.
Los costos legales y médicos, sin embargo, están fuera del alcance de la familia. Por eso han recurrido a la comunidad, pidiendo apoyo solidario para cubrir honorarios de abogados, gastos legales, apelaciones y atención médica durante este proceso.
👉 Las personas que deseen ayudar a Germán Varela López pueden hacerlo a través de la siguiente campaña:
https://gofund.me/5435e9771
Cada aporte, por pequeño que sea, y cada vez que se comparta esta iniciativa, representa una esperanza real para la familia.

Germán Varela López, dicen quienes lo conocen, es un hombre trabajador y el pilar de su familia. Hoy, su historia refleja la de muchos inmigrantes que, aun cumpliendo la ley, quedan atrapados en un sistema que no siempre explica ni escucha.
La familia Varela no pide privilegios. Pide justicia. Pide tiempo. Pide la oportunidad de defenderse con dignidad.






