La Corte Suprema de los Estados Unidos emitió este miércoles un fallo de 6-3 en el caso Louisiana v. Callais que debilita la Sección 2 de la Ley de Derechos Electorales de 1965, la herramienta legal que durante décadas protegió a comunidades negras e hispanas de mapas electorales diseñados para reducir su poder de voto.
La Sección 2 de la Ley de Derechos Electorales prohibía prácticas electorales que diluyeran el voto de las minorías raciales, incluso sin necesidad de probar que existía discriminación intencional. En términos simples, si un mapa electoral producía como resultado que comunidades negras o hispanas perdieran representación, ese mapa podía ser impugnado ante los tribunales.
Eso ya no es así.
La opinión mayoritaria, redactada por el juez Samuel Alito, establece que los demandante ahora deben demostrar que existió discriminación intencional, un estándar que el Congreso nunca incluyó en la ley original. La jueza Elena Kagan, en disidencia, advirtió que el fallo convierte la Sección 2 en letra muerta.
Para Memphis, el fallo tiene consecuencias directas.
El Distrito 9, que cubre la ciudad, es el único distrito demócrata del estado y tienen mayoría de votantes afroamericanos. Lo representa el congresista Steve Cohen, quien ganó en 2024 con el 71% de los votos. Hasta hoy, cualquier intento de reorganizar los distritos electorales enfrentaba un obstáculo legal directo bajo la Sección 2.
“Esta decisión deshace efectivamente el trabajo de Martin Luther King y John Lewis,” declaró Cohen. “La Ley de Derechos Electorales ha garantizado a los votantes de las minorías el derecho a elegir a sus representantes durante generaciones. Cualquier cambio a esa ley debe ser hecho por el Congreso.”
Jerry Green, concejala del Distrito 2 del Consejo Municipal de Memphis y candidata demócrata a gobernadora, señaló que politizar el proceso de rediseñar los distritos electorales tiene consecuencias para ambos partidos. “Creo que deberíamos dejar que los votantes elijan a sus politicos, y no al revés,” señaló Green. “Pero si quieren politizar este proceso, será mejor que estén listos para las consecuencias.”
I think we should just let voters pick their politicians, instead of the other way around. But if you want to politicize this process, you’d better be ready for the consequences. There are larger states with more population that will pick up more blue seats.
— Jerri Green (@Jerri_M_Green) April 29, 2026
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Horas después del fallo, la senadora federal Marsha Blackburn, candidata republicana a gobernadora de Tennessee, publicó un mapa del estado con los nueve distritos confesionales en rojo y pidió reorganizar los distritos electorales en Memphis. “Insisto a nuestra legislatura estatal a retomar sesiones para reorganizar los distritos y ganar otro escaño republicano en Memphis,” escribió Blackburn. “Me he comprometido a mantener Tennessee como un estado rojo y como gobernadora haré todo lo posible para hacer este mapa una realidad.”
El llamado enfrenta obstáculos inmediatos, ya que la Asamblea General de Tennessee cerró su sesión regular el 23 de abril y no hay sesión especial convocada. La ley estatal también limita rediseñar los distritos a mitad de década, aunque la misma legislatura podría modificar este estatuto. Para avanzar, se requeriría que el gobernador Bill Lee convoque una sesión especial, o que Blackburn gane la gobernatura en noviembre.
A nivel nacional, Derrick Johnson, presidente de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés), calificó el fallo como una traición.
“La Corte Suprema traicionó a los votantes negros, traicionó a Estados Unidos y traicionó nuestra democracia,” declaró Johnson.
Las primarias de Tennessee están programadas para el 6 de agosto de 2026.






