En medio de un debate que vuelve a tocar fibras sensibles en el sur del país, la Cámara de Representantes de Tennessee aprobó el jueves el Proyecto de Ley 1473, una medida que ha encendido alarmas entre defensores de derechos civiles y organizaciones LGBTQ+.
La propuesta fue aprobada con 68 votos y ahora pasa al Senado.
A primera vista, algunos creyeron que se trataba de un intento por prohibir el matrimonio igualitario en el estado. Pero no es así. El proyecto no elimina el matrimonio entre personas del mismo sexo en Tennessee. Lo que hace y aquí está el centro de la controversia es permitir que ciudadanos particulares y organizaciones se nieguen a reconocer esos matrimonios sin enfrentar sanciones legales.
“Este proyecto de ley no modifica la legislación vigente. Simplemente la aclara”, aseguró el representante estatal Gino Bulso, promotor de la iniciativa. Según Bulso, la intención es precisar que la Decimocuarta Enmienda de la Constitución no vincula a ciudadanos privados de la misma manera que obliga a las entidades gubernamentales.
La 14ª Enmienda establece garantías de debido proceso y protección igualitaria frente a acciones del Estado que puedan afectar la vida, la libertad o la propiedad de las personas. Para los críticos, reinterpretar ese alcance podría tener consecuencias más amplias que el debate sobre el matrimonio.
“No tenemos la autoridad para hacer lo que intentamos hacer hoy aquí”, advirtió el representante demócrata John Ray Clemmons, de Nashville. “Decir que simplemente lo estamos aclarando es una gran exageración… Lo que estamos intentando hacer es negar a nuestros conciudadanos la igualdad de derechos”.
En Memphis, la reacción fue inmediata. Organizaciones defensoras de los derechos LGBTQ+ expresaron preocupación por el impacto social que podría tener la medida, incluso antes de convertirse en ley.
“Lo que este proyecto de ley hace es abrir de par en par la puerta a la discriminación contra las personas LGBTQ y las parejas del mismo sexo”, afirmó Molly Quinn, directora ejecutiva de OUTMemphis. Según ella, el solo hecho de debatir la posibilidad de limitar el reconocimiento genera miedo e incertidumbre en familias que están legalmente casadas.
Bulso, por su parte, insistió en que las leyes federales y estatales contra la discriminación seguirán vigentes y que el proyecto no viola la Constitución ni la Cláusula de Supremacía. “La Decimocuarta Enmienda no vincula a los ciudadanos, que es todo lo que dice este proyecto de ley”, sostuvo.
Pero para sus opositores, si existen desacuerdos constitucionales, el lugar para resolverlos es el tribunal, no el pleno legislativo.
La pregunta ahora es qué hará el Senado de Tennessee. Y más allá de eso, qué mensaje envía el estado a miles de familias que, con documentos en regla, buscan algo básico: que su matrimonio sea reconocido con la misma dignidad que el de cualquier otro ciudadano.






