Eran poco después de las 10:30 a.m. cuando agentes del Departamento de Policía de Memphis respondieron a un llamado por un tiroteo en los apartamentos Lakes at Ridgeway, en la cuadra 6000 de Waterstone Oak Way, cerca de Ridgway Road.
Al llegar, encontraron a un hombre herido de bala. Minutos después fue declarado muerto en el lugar.
La escena, acordonada con cinta amarilla, no sorprendió a muchos residentes del complejo. Algunos lo describen como “un día más”.
“No me sorprende”, dijo un vecino que prefirió no revelar su nombre. “Es decir, acaban de encontrar un cadáver al otro lado de la calle, del que nadie sabía nada, dos veces”.
Las palabras no suenan a exageración. Suenan a cansancio.
Hasta el momento, la policía ha revelado pocos detalles sobre la investigación. La identidad de la víctima no ha sido divulgada y las autoridades tampoco han explicado qué originó el tiroteo. Lo que sí confirmaron es que buscan a un hombre que conducía una camioneta dorada, considerado sospechoso en el caso.
Mientras tanto, el miedo vuelve a instalarse entre quienes llaman hogar a este complejo de apartamentos.
Una mujer, que pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias, confesó que la violencia tan cerca de su puerta la hace pensar en mudarse.
“Es hora de irse, porque el este se está descontrolando demasiado. Honestamente, todo se está descontrolando”, expresó. Luego hizo una pausa y añadió con resignación: “O sea, no es como si realmente se pudiera escapar”.
Otra vecina cuestionó la efectividad de las medidas de seguridad en la zona.
“Tenemos a la Guardia Nacional aquí”, dijo. “Tienen a todos aquí, y aun así la gente sigue con miedo, sigue recibiendo disparos y sigue haciendo lo que quiere”.
Las declaraciones reflejan algo más profundo que indignación. Reflejan frustración. Y una pregunta que se repite en muchos sectores de Memphis: ¿qué más se necesita para devolverle la paz a la comunidad?
Por ahora, la investigación continúa. La policía pide a cualquier persona con información que pueda ayudar a identificar al sospechoso que llame o envíe un mensaje de texto a Crime Stoppers al 901-528-2274. Las denuncias pueden hacerse de manera anónima.






