En el Capitolio de Tennessee el debate volvió a encenderse. Los legisladores republicanos impulsan una nueva serie de proyectos de ley que impactan directamente a la comunidad LGBTQ, y varios de ellos ya avanzan en el proceso legislativo.
El jueves, líderes republicanos dejaron claro que no ven motivo de preocupación dentro de sus filas.
“No desde el lado republicano, no lo creo. Quizás desde el lado demócrata sí lo creo, pero no sé si eso importa”, declaró ante la prensa el presidente de la Cámara de Representantes de Tennessee, Cameron Sexton, republicano por Crossville.
Las propuestas han generado una fuerte reacción, tanto de apoyo como de rechazo.
Uno de los proyectos, el HB1473, busca modificar la legislación estatal para establecer que ciudadanos y organizaciones privadas no estén obligados a reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El representante Gino Bulso, republicano por Brentwood y promotor de la medida, explicó que el objetivo es delimitar el alcance de la decisión de la Corte Suprema en el caso Obergefell v. Hodges.
“Lo que este proyecto de ley hace es simplemente aclarar que Obergefell y la 14.ª Enmienda se aplican y rigen la conducta de los actores públicos, no de los ciudadanos”, sostuvo Bulso.
Sin embargo, opositores advierten que la medida podría abrir la puerta a actos de discriminación.
Tom Lee, miembro de la junta directiva de la Cámara del Orgullo de Tennessee, expresó su preocupación ante los legisladores estatales:
“Imaginen una pareja del mismo sexo que se ha casado debidamente según las leyes de nuestro estado y nuestro país, y van al banco, y el banco les dice: ‘Simplemente no reconozco su derecho a estar aquí como pareja casada. Por lo tanto, no les voy a dar un préstamo en las condiciones que buscan’. Eso es perjudicial para las empresas y los consumidores”.
Otros dos proyectos, el HB1474 y el HB1666, apuntan al entorno escolar y a los edificios estatales. Las propuestas buscan prohibir la exhibición de banderas del orgullo en propiedades del Estado y restringir el uso de pronombres preferidos por parte de empleados públicos.
Para el representante Aron Maberry, republicano por Clarksville, el tema es delicado.
“Confundir a un niño en el aula o pedirle a una autoridad que lo llame de una manera que no es, me parece problemático”, afirmó.
Críticos sostienen que estas iniciativas reducirían la visibilidad y el reconocimiento de estudiantes y empleados LGBTQ en espacios públicos.
Otra propuesta, conocida como la “Ley de Prohibición de Bostock”, también promovida por Bulso, busca aclarar la definición legal de sexo en la legislación estatal.
“Cuando hablamos de sexo, nos referíamos a hombre o mujer”, declaró el legislador. “Si queremos ampliarlo para incluir la orientación sexual o la identidad de género, podemos hacerlo. Pero no se ha hecho”.
Demócratas y defensores de derechos civiles advierten que esta iniciativa podría debilitar las protecciones contra la discriminación que actualmente amparan a personas LGBTQ+.
El proyecto HB1665 propone prohibir a profesionales de la salud iniciar conversaciones sobre identidad de género con menores de edad.
Para líderes comunitarios, se trata de un paso más en una agenda que consideran excluyente.
“Estos ataques a la comunidad LGBTQ+ no solo son innecesarios y distractores, sino que también son odiosos e intolerantes”, expresó Kimber Beeler, presidenta de la Cámara del Orgullo de Tennessee.
El debate apenas comienza. Para algunos legisladores, estas medidas buscan “claridad legal”. Para otros, representan un retroceso en derechos civiles ya reconocidos.






