En octubre de 2025, la junta del distrito escolar de Memphis-Shelby County (MSCS) aprobó por unanimidad una resolución que, en el papel, busca proteger a los estudiantes y enfrentar un problema que no se puede seguir ignorando: el absentismo crónico.
La medida plantea ampliar los servicios de transporte escolar, especialmente para estudiantes que viven a menos de dos millas de sus escuelas. Pero hasta hoy, la resolución no se ha traducido en un plan concreto.
La iniciativa surgió en un contexto delicado. Muchas familias, particularmente de comunidades inmigrantes, viven con temor ante el aumento de la presencia de fuerzas del orden federales. Ese miedo no se queda en casa: llega hasta las escuelas. Padres que dudan en manejar. Estudiantes que faltan a clases. Rutinas escolares alteradas por la incertidumbre.
Aunque la resolución fue aprobada, MSCS aún no ha presentado una propuesta clara que explique cómo, cuándo y con qué recursos se ampliará el transporte escolar. El compromiso existe en los documentos, pero no en la práctica.
Ante esta falta de acción, la organización comunitaria TIRRC ha lanzado una encuesta dirigida a familias con hijos en escuelas del Condado de Memphis-Shelby. El objetivo es escuchar directamente a quienes viven esta realidad todos los días. La pregunta es directa: ¿han faltado sus hijos a la escuela por miedo a conducir, a paradas de tráfico o a actividades relacionadas con inmigración cerca de los centros escolares?
La información recopilada será utilizada para tres propósitos clave. Primero, ayudar a mejorar el acceso al transporte escolar en MSCS y compartir información sobre opciones de transporte en escuelas chárter. Segundo, documentar el impacto real que el miedo a las actividades de inmigración tiene en la asistencia escolar. Y tercero, fortalecer los esfuerzos de organización colectiva y las estrategias de defensa de TIRRC, una organización que trabaja directamente con familias inmigrantes en Tennessee.
La educación no debería depender del miedo. Una resolución aprobada es solo el primer paso. Ahora, la presión está sobre MSCS para que convierta las palabras en acciones y garantice que todos los estudiantes puedan llegar a la escuela de forma segura, sin temor y con dignidad.






