Nashville, Tennessee — Mientras el costo de la vida aprieta y la inflación sigue golpeando los bolsillos de las familias, los legisladores de Tennessee se preparan para una de las sesiones más tensas de los últimos años. La 114ª Asamblea General arranca en Nashville con un tema que, aunque no figura entre las máximas prioridades ciudadanas, promete encender el debate: las leyes de armas.
Antes del inicio de la sesión legislativa de 2026, el medio 10News consultó a sus televidentes sobre los asuntos que consideran más urgentes para los legisladores estatales. El 8 de enero se envió una encuesta de 14 preguntas que generó más de 300 respuestas.
Los resultados fueron claros. El 47% de los encuestados colocó el costo de vida y la inflación como la principal preocupación, seguido del acceso y la asequibilidad de la atención médica, y el problema de la vivienda. La violencia armada, en contraste, ocupó el noveno lugar, el penúltimo en la lista de prioridades.
Aun así, el tema divide profundamente a la población.
“Tengo armas y no veo nada malo en las armas”, dijo Julie Rice. “Tampoco veo nada malo en el control de armas”.
Según la encuesta, el 46% de los participantes dijo estar muy preocupado por la violencia armada en Tennessee. Además, un 65% manifestó apoyar firmemente las llamadas leyes de “alerta roja”, mientras que solo un 5% se opone de manera contundente.
Pero no todos ven estas medidas como una solución:
“Están diciendo que vamos a permitir que alguien restrinja mis derechos otorgados por la Constitución”, expresó John Pullias. “Aunque no haya cometido ningún delito, solo porque alguien piense que podría hacer algo”.
Proyectos de ley que ya generan fricción:
La controversia ya se siente en el Capitolio. Bajo el rubro de Armas de Fuego y Municiones, varios proyectos de ley han sido presentados y otros están avanzando lentamente en los comités legislativos.
Uno de ellos es el Proyecto de Ley de la Cámara de Representantes 1189 (HB 1189), que busca modificar y ampliar el sistema actual de permisos para portar armas de fuego. De aprobarse, permitiría a los titulares de permisos portar legalmente cualquier arma de fuego en lugares donde actualmente solo se permiten pistolas. La versión del Senado no tuvo la misma suerte y fracasó a principios de este año en el Comité Judicial.
Otros proyectos, como el HB 0387 y el SB 0474, han despertado críticas al limitar a los médicos a preguntar sobre la posesión de armas. De convertirse en ley, los profesionales de la salud podrían enfrentar medidas disciplinarias y multas de hasta 1,000 dólares si preguntan a sus pacientes si poseen o tienen acceso a armas, municiones o accesorios.
“Si no nos ocupamos de los detalles desde el principio para evitar que esas armas caigan en manos equivocadas, esto nunca va a terminar”, advirtió Carla Maples. “Tenemos que tomar medidas drásticas de alguna manera, y tiene que empezar por algún lado”.
Otro proyecto que ya avanzó en primera lectura es el SB 1629, aprobado el 14 de enero. Esta propuesta elimina delitos relacionados con portar un arma de fuego con la intención de ir armado, incluyendo en parques públicos. Al mismo tiempo, prohíbe que menores porten armas con esa intención, salvo en circunstancias específicas.
“Cuando consideramos la otra perspectiva, donde se podría prevenir tanta violencia innecesaria, creo que realmente tenemos que analizarlo”, añadió Maples. “No estoy de acuerdo con la violencia en absoluto”.
Legisladores anticipan una sesión tensa:
El representante estatal Sam McKenzie, demócrata por Knoxville, afirmó que respalda las leyes de alerta roja y considera que Tennessee necesita una regulación de armas más estricta.
“Esta será una sesión muy polémica este año”, dijo McKenzie. “Normalmente comenzamos de forma muy cordial, donde la gente se lleva bien. Este año empezaron con mucha agresividad”.
Desde el lado republicano, la senadora Becky Massey, también de Knoxville, reconoció que su partido tiene la mayoría absoluta, pero defendió las decisiones que se tomen en el pleno.
“No se trata de hacer una declaración”, afirmó Massey. “Se trata de intentar lograr resultados y aprobar proyectos de ley que salven vidas”.
La mayoría de estas propuestas serán debatidas en los comités judiciales del Senado y la Cámara de Representantes. Los legisladores volverán a reunirse el martes 20 y el miércoles 21 de enero para discutir varios de estos proyectos.
Mientras tanto, Tennessee avanza por una delgada línea: una ciudadanía más preocupada por sobrevivir económicamente y un Capitolio concentrado en un debate que, aunque no es prioridad para todos, podría definir el rumbo del estado en materia de seguridad y derechos civiles.






