KNOXVILLE, Tennessee — En Tennessee hay una realidad que preocupa a médicos, padres y comunidades enteras: no hay suficientes pediatras para atender a los niños, especialmente en las zonas rurales. Los datos son claros y contundentes. En promedio, el estado cuenta con apenas ocho pediatras por cada 10 mil niños, según la Junta Estadounidense de Pediatría.
Pero la cifra se vuelve aún más alarmante cuando se baja al nivel local. En el este de Tennessee, al menos cuatro condados no tienen ni un solo pediatra certificado. Otros ocho cuentan con menos de tres. Para muchas familias, esto significa largos viajes, citas demoradas o, en el peor de los casos, atención médica inexistente para sus hijos.
Ante esta escasez, comienzan a surgir nuevas iniciativas.
El Hospital Infantil del Este de Tennessee, en alianza con la Facultad de Medicina de la Universidad de Tennessee, anunció el lanzamiento de un nuevo programa de residencia pediátrica, diseñado específicamente para atraer médicos a las comunidades rurales. Es el primer programa de este tipo en la región de Knoxville en los últimos 25 años.
“Es difícil lograr que los médicos se muden a comunidades rurales”, reconoció la doctora Suzanne Rybczynski, del Hospital Infantil del Este de Tennessee. “Pero si los formamos aquí y tienen raíces en estas comunidades, es mucho más probable que regresen”.
El programa tendrá una duración de tres años y se espera que forme entre 18 y 24 residentes cada año. Además de la atención pediátrica general, los médicos recibirán entrenamiento especializado en enfermedades como el cáncer infantil, problemas del desarrollo y complicaciones por prematuridad.
Un componente clave del programa será la experiencia directa en condados rurales. Los residentes trabajarán en clínicas comunitarias, atenderán a sus propios pacientes y rotarán por consultorios pediátricos locales para conocer de primera mano las necesidades y desafíos de estas áreas.
“Queremos que conozcan cómo funciona la atención médica en estas comunidades y que se conviertan en parte de la solución”, explicó Rybczynski.
Mientras tanto, organizaciones sin fines de lucro también están tratando de llenar el vacío. Remote Area Medical (RAM) ofrece servicios médicos, oftalmológicos y dentales gratuitos a través de clínicas móviles que se instalan en comunidades rurales. Solo en 2025, la organización atendió a unos 3,100 niños en Tennessee.
“Poder aliviar un poco la carga de los padres es muy importante”, dijo Brad Sands, coordinador de clínicas de RAM. “Muchos están preocupados por la renta, la comida o el trabajo. Al menos aquí no tienen que preocuparse por pagar una consulta médica o unos lentes para sus hijos”.
El nuevo programa de residencia pediátrica comenzará el próximo verano. Los aspirantes deberán pasar por un proceso de entrevistas y selección. Para muchas comunidades rurales, esta iniciativa representa una esperanza real de que la atención médica infantil deje de ser un privilegio y vuelva a ser un derecho accesible.
El calendario de las clínicas gratuitas de Remote Area Medical en Tennessee está disponible en:
https://www.ramusa.org/schedule/free-healthcare-clinics-in-Tennessee/






