Una mujer identificada como Rebecca Ann Leathers fue arrestada este fin de semana durante una protesta contra ICE, luego de un altercado con agentes de la Patrulla de Carreteras de Tennessee (State Troopers).
De acuerdo con los documentos de arresto, las autoridades alegan que Leathers se interpuso frente a una patrulla cuando los agentes intentaban avanzar entre la multitud. El reporte indica además que habría golpeado las ventanas del vehículo oficial y que posteriormente se negó a cooperar, tornándose “violenta” durante el arresto.
Como resultado, Rebecca Ann Leathers enfrenta cargos por alteración del orden público, resistencia al arresto y otros cargos adicionales, según informaron las autoridades estatales.
La manifestación se llevó a cabo como respuesta al tiroteo fatal de Renee Nicole Good, una madre de Minnesota, ocurrido el miércoles pasado y atribuido a un agente de ICE. El caso provocó indignación a nivel nacional. Durante la protesta, los manifestantes exigieron rendición de cuentas por parte de la agencia federal y también recolectaron donaciones para The Immigrant Pantry.
Se estima que entre 500 y 700 personas participaron en la manifestación. La gran mayoría portaba pancartas en apoyo a Renee Nicole Good y en rechazo a las políticas migratorias de la actual administración.
Un punto que no puede pasarse por alto es que las patrullas del Departamento de Policía de Memphis y los State Troopers llegaron de manera agresiva para dispersar a los manifestantes, generando tensión y momentos de caos.
Ahora bien, lo que dice el informe policial no coincide con lo que se observa en el video que circula ampliamente en redes sociales. En las imágenes se aprecia que Rebecca Ann Leathers no se resiste al arresto ni actúa de forma violenta. Por el contrario, el video muestra cómo la mujer se agacha para recoger un objeto que se le había caído al suelo. Es en ese momento cuando un oficial de los State Troopers la sujeta y procede a arrestarla.
Dos versiones. Un solo video. Y muchas preguntas.
Porque cuando las imágenes contradicen los reportes oficiales, la comunidad tiene derecho a exigir explicaciones. Y también a no quedarse callada.





